La realidad virtual ha experimentado una evolución notable, pero recientemente parece haber estancado su crecimiento, especialmente en el ámbito de los videojuegos. A pesar de los grandes lanzamientos de títulos como Half-Life Alyx, Moss y Beat Saber, la tecnología aún no ha alcanzado el amplio público que se anticipaba. Actualmente, la atención de la industria se ha desviado hacia las gafas de realidad aumentada, especialmente aquellas que incorporan inteligencia artificial. Sin embargo, el potencial de la realidad virtual va más allá del entretenimiento, como demuestra la experiencia inmersiva desarrollada por Rigoberto Studio, un equipo de Jaén que ha implementado su tecnología en el Museo Íbero y ahora busca expandirse a otros sectores como la sanidad y la administración pública.
Este estudio, fundado por graduados del Máster de Desarrollo de Videojuegos del Virgen del Carmen, ha desarrollado un innovador sistema de sincronización que permite a múltiples usuarios compartir el mismo espacio virtual desde diferentes dispositivos, cada uno con su punto de vista. La primera implementación de esta tecnología se realizó en el Museo Íbero, donde Rigoberto Studio trabajó para ofrecer una experiencia interactiva con las piezas del museo. De acuerdo a lo que compartió Iván Cubillo, director ejecutivo del estudio, la idea surgió al colaborar con el museo, que ya contaba con gafas de realidad virtual y buscaba modernizarse.
Un aspecto destacable del desarrollo fue la superación de obstáculos relacionados con la primera instalación de una red de internet independiente dentro de un edificio público, algo que requería aprobaciones especiales de la Junta de Andalucía. Esto subraya el compromiso del equipo y la adaptabilidad de su propuesta tecnológica. Actualmente, el sistema de sincronización se basa en giroscopios y cámaras de las gafas, permitiendo un posicionamiento preciso en el espacio virtual.
El equipo enfatiza que su tecnología no está restringida a museos, sino que busca ser adaptable a diversas industrias, incluyendo el sector inmobiliario, donde ya contemplan la presentación de propiedades a través de la realidad virtual. La intención es crear soluciones escalables que se acomoden a las necesidades de cada cliente. En cuanto a la privacidad del usuario, Rigoberto Studio asegura que no recopilan datos personales, utilizando perfiles genéricos numéricos que se eliminan al cerrar la aplicación.
A medida que la tecnología avanza, el equipo mantiene la disposición de explorar nuevas aplicaciones y clientes, incluyendo el sector sanitario, lo que podría transformar la forma en que interactuamos con diversas áreas de nuestra vida cotidiana. En este camino, Rigoberto Studio mantiene un enfoque humano en el desarrollo tecnológico, buscando siempre facilitar experiencias enriquecedoras y accesibles para todos.
