Para Venezuela, el papa afirmó que «el bien del pueblo venezolano debe prevalecer» tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, y urgió a garantizar la soberanía y el estado de derecho en el país.
El pontífice indicó que sigue con preocupación la situación venezolana y pidió superar la violencia para apostar por caminos de justicia y paz, en declaraciones formuladas desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Ángelus.
Reclamó que se garantice la soberanía del país, se asegure el Estado de Derecho consignado en la Constitución y se respeten los derechos humanos y civiles de todas las personas.
También animó a trabajar por un futuro de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres, afectados por la difícil situación económica.
Pidió oraciones por el futuro de Venezuela y la intercesión de la Virgen de Coromoto, así como de los santos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, canonizados por él.
El pontífice, de nacionalidad estadounidense y peruana por su labor como misionero y obispo en la región, se ha referido con cautela a la crisis venezolana desde su elección y ha abogado repetidamente por el diálogo.
En ocasiones previas propuso combinar el diálogo con presiones, incluidas las económicas, como vías para favorecer cambios frente a las amenazas planteadas desde Estados Unidos.
El mensaje fue reconocido por el presidente Maduro, que expresó su agradecimiento, mientras líderes opositores han pedido al papa que interceda por los presos políticos.
El asunto es seguido con interés en la Santa Sede, donde el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra ocupa un puesto destacado en la Secretaría de Estado, cuyo responsable ejerció anteriormente como nuncio en Venezuela.
Fuente: contactonoticias.com.mx
