Durante el Gran Premio de Austria de Fórmula 1, se utilizó un dron de visión en primera persona (FPV) que revolucionó la transmisión al ofrecer imágenes en tiempo real a baja altura sobre el Red Bull Ring. Este dron siguió a los monoplazas de cerca, captando la intensa competencia entre Lewis Hamilton y Max Verstappen, lo que permitió a los espectadores experimentar la carrera de una manera completamente nueva.
Esta cobertura destacó el momento en la vuelta 11 cuando el dron brindó un ángulo inédito que colocó al espectador justo al nivel de los coches, haciendo que las imágenes fueran más inmersivas y emocionantes. La utilización de este tipo de tecnología, que se había probado en ocasiones anteriores pero nunca en tal grado, muestra un importante avance en las retransmisiones deportivas.
Históricamente, la Fórmula 1 ha intentado incorporar tomas de este estilo, pero los primeros intentos, como en el Gran Premio de España de 2022, no lograron captar la calidad esperada. Sin embargo, el proyecto del “Red Bull Drone 1”, diseñado específicamente para seguir a los coches de Fórmula 1, ha dado un salto cualitativo al alcanzar velocidades de hasta 350 km/h, lo que lo convierte en una herramienta adecuada para este tipo de cobertura.
Aunque no está confirmado si el dron utilizado en Austria fue el RBD1, la Fórmula 1 ha estado explorando el uso de drones en varias de sus carreras. Sin embargo, la normativa vigente limita su uso en proximidad del público y a la pista, lo que complica su integración total en las retransmisiones. Actualmente, la organización opera un sistema interno de drones que ya se utiliza en otros circuitos de la temporada.
La Fórmula 1 sigue evaluando la viabilidad de incluir estos drones de manera más extensa, especialmente en secciones más seguras de los circuitos que podrían permitir una cobertura espectacular sin comprometer la seguridad del público ni de los participantes.
