‘Avatar: Fuego y ceniza’, la tercera entrega de la exitosa franquicia creada por James Cameron, ya está disponible en Disney+. Esta película, que introduce un nuevo villano Na’vi y lanza una crítica hacia la inteligencia artificial, plantea interrogantes sobre el futuro de dos posibles secuelas, a pesar de las impresionantes cifras que ha logrado en taquilla.
La trama continúa donde lo dejó ‘El camino del agua’, con la familia Sully lidiando con la pérdida de su hijo Neteyam y enfrentando a dos adversidades: el regreso de la RDA y la aparición de los Mangkwan, un clan Na’vi que ha renunciado a sus creencias espirituales. Por primera vez en la saga, los Na’vi asumen un papel antagonista, alterando la narrativa moral de las entregas anteriores.
Los efectos visuales, producidos por Wētā FX, abarcan 3.132 planos, requiriendo un intenso proceso de renderizado que acumuló 1.248 millones de horas de computación. Una herramienta clave, Kora, fue desarrollada para facilitar la representación realista del fuego, un desafío previamente identificado en ‘El camino del agua’.
En su fin de semana inaugural, la película recaudó 347 millones de dólares a nivel global, sumando hasta ahora un total de 1.490 millones. Se convierte en la cuarta película de Cameron en cruzar la barrera del mil millones, junto a Avatar, Avatar: El camino del agua y Titanic. Juntas, estas películas han generado más de 6.000 millones de dólares, estableciendo un récord para trilogías. Sin embargo, Disney requiere que la película supere los mil millones para obtener beneficios, un objetivo que se ha vuelto más difícil de alcanzar. Esto representa un desafío significativo para la futura narrativa que Cameron desea desarrollar.
