La reciente pérdida de Patricia Negrete Tafoya, activista del colectivo Una Promesa por Cumplir, ha conmocionado a muchas familias de México. Este trágico asesinato, ocurrido en Guanajuato mientras Negrete buscaba a su hermana desaparecida desde 2021, ilustra las peligrosas condiciones a las que se enfrentan quienes participan en la búsqueda de seres queridos en un país donde más de 133 mil personas siguen desaparecidas.
Amnistía Internacional ha hecho un llamado urgente al Gobierno de México, instando a la Fiscalía de Guanajuato a llevar a cabo una investigación completa y objetiva sobre este caso. La organización enfatiza que el asesinato no debe verse como un hecho aislado, dado que las personas buscadoras enfrentan amenazas constantes, peligros y agresiones por cumplir una labor que debería ser responsabilidad del Estado.
La Fiscalía General del Estado reportó que Negrete fue atacada a balazos en Pénjamo, encontrándose su cuerpo junto a una motocicleta cerca del Hospital General. Las autoridades han iniciado una carpeta de investigación con el objetivo de esclarecer el crimen e identificar a los responsables. Sin embargo, Amnistía Internacional también exige que se sancione tanto a los autores materiales como intelectuales del asesinato y que se garantice la reparación del daño a la familia de Negrete.
Además, la organización destaca la necesidad de protección inmediata para los colectivos familiares de personas desaparecidas, que, en su mayoría, son mujeres. Un informe reciente señala que 9 de cada 10 personas buscadoras en México son mujeres, muchas de las cuales han sufrido violencia en su búsqueda. Desde 2011, al menos 35 buscadoras han sido asesinadas en México, lo que subraya la urgencia de esta problemática.
Guanajuato se posiciona como el estado con más desapariciones de buscadoras, seguido de Jalisco y Sinaloa. Esta situación no solo es una estadística; afecta a miles de familias que luchan por encontrar respuestas y justicia, en un contexto donde la violencia y la impunidad siguen siendo evidentes. La espera de noticias puede ser devastadora, pero el compromiso de estos colectivos es un símbolo de esperanza en medio de la incertidumbre.
