Las aguas del mar Mediterráneo han experimentado un cambio brusco de temperatura en la costa de Málaga, pasando de unos inusuales 28,8 ºC a apenas 15,6 ºC en solo siete días, según datos de la boya oceanográfica de Puertos del Estado. Esta caída de 13,2 ºC ha sorprendido a los bañistas, que ahora se encuentran en un entorno mucho más fresco.
Este fenómeno es parte de una crisis térmica sin precedentes en el Mediterráneo. Boletines de Copernicus y Mercator Ocean informan que en julio de 2026, la temperatura media superficial del mar alcanzó los 27,07 ºC, marcando un récord desde 1993. La situación en Málaga reflejaba una anomalía de hasta 4 ºC por encima de las cifras normales de agosto.
El calentamiento del agua ha estado impulsado por olas de calor marinas y por el aumento de aproximadamente 2 ºC debido a la actividad humana. Por otro lado, el motor oceanográfico de la zona, conocido como afloramiento o upwelling, ha jugado un papel crucial en esta variabilidad. Cuando soplan vientos de poniente, se producen desplazamientos de agua cálida hacia el mar abierto, permitiendo que agua más fría y profunda suba para ocupar ese espacio.
Este contraste entre la superficie caliente y el agua profunda ha intensificado la diferencia térmica, generando un impacto significativo en la experiencia de los bañistas. El fenómeno ilustra cómo el cambio climático está modificando no solo la temperatura del mar, sino también las dinámicas oceánicas en la región.
