Las investigaciones sobre los brotes de Cyclospora cayetanensis y Salmonella Javiana en Estados Unidos han concluido sin evidencias que vinculen estos contagios a productos mexicanos, según la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Esto significa que los consumidores pueden tener más tranquilidad respecto a la seguridad de los alimentos.
A principios de septiembre, se cerró en Estados Unidos un brote de ciclosporiasis relacionado con la lechuga iceberg supuestamente proveniente de México, que afectó a más de 12,000 personas y causó dos muertes. Sin embargo, la Secretaría de Salud, a través de Cofepris, comunicó que después de revisar las investigaciones, no hay pruebas que confirmen que los productos mexicanos fueron la fuente de estos brotes.
Cofepris destacó su colaboración con las autoridades estadounidenses durante las indagatorias, proveyendo información, realizando inspecciones y llevando a cabo análisis de laboratorio. En el caso de Salmonella, los estudios ambientales no hallaron la bacteria en las muestras recolectadas. La FDA, en su informe final, también confirmó que no se pudo determinar la fuente de contaminación.
Sobre Cyclospora cayetanensis, la FDA identificó hallazgos ambientales, incluyendo aguas residuales de una planta de procesamiento, pero Cofepris aclaró que esto no es evidencia suficiente para vincularlo con productos agrícolas. Los análisis realizados en laboratorios mexicanos sobre las materias primas también resultaron negativos.
Las autoridades federales reafirmaron que no existen pruebas concluyentes que relacionen los productos mexicanos con los brotes de enfermedades. Además, comunicaron su disposición para seguir colaborando con la FDA y otras instituciones sanitarias, fortaleciendo así la vigilancia sobre la inocuidad de los alimentos en el país. Esto es parte de un esfuerzo continuo para asegurar la salud de la población y mantener altos estándares en el comercio agroalimentario.
