El Gobierno de México ha aclarado que no hay evidencia concluyente que asocie la lechuga producida en Guanajuato con el brote de ciclosporiasis reportado en Estados Unidos. Esta situación, que ha generado inquietud, es resultado de una investigación por parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que se inició tras testimonios de personas contagiadas que mencionaron haber consumido lechuga en restaurantes de comida rápida.
Víctor Hugo Borja, comisionado de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), explicó que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) rastreó la cadena de distribución hasta una planta en Guanajuato, notificando al Gobierno mexicano sobre la posible conexión. Sin embargo, Borja enfatizó que se trata de hipótesis sin confirmar, ya que en la inspección de la planta se analizaron cinco muestras de lechuga y agua, y todas resultaron negativas para la parasitosis.
A pesar de estos resultados, la investigación sigue abierta, y las autoridades han realizado un llamado a la calma, aclarando que el origen mexicano del brote aún no está comprobado. Consciente de la preocupación que esto puede generar en la población, Borja destacó la importancia de seguir investigando.
La planta de Taylor Farms detuvo sus operaciones de manera preventiva mientras efectúan un análisis de riesgo. Este brote ha tenido un impacto considerable en Estados Unidos, con miles de casos y dos fallecimientos, aunque las víctimas tenían condiciones de salud preexistentes que contribuyeron a su estado.
Además, las autoridades mexicanas están activamente investigando otros casos relacionados con infecciones transmitidas por alimentos. En respuesta a notificaciones del Reino Unido, se realizaron inspecciones en varios hoteles de Quintana Roo y se evaluaron múltiples muestras de alimentos y agua. También se investiga un posible lazo entre los chiles serranos mexicanos y un brote de salmonela en Estados Unidos, con análisis en curso en varias empacadoras y campos de cultivo en Sinaloa.
Desde 2020, México ha recibido 17 notificaciones internacionales sobre brotes, lo que ha llevado a acciones coordinadas con instituciones federales como la Cofepris y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) junto con la FDA. La colaboración es esencial para garantizar la seguridad alimentaria y la salud pública.
