México asumió la Presidencia Pro Tempore de la Alianza del Pacífico, un puesto que el gobierno plantea orientar a generar beneficios concretos para la población del país y de la región. La presidencia se presenta como una oportunidad para impulsar acciones que impacten directamente en la economía y el tejido productivo locales.
El gobierno informó que su gestión buscará ser pragmática y orientada a resultados medibles, con el objetivo de que la cooperación regional responda de manera eficaz a desafíos sociales, económicos, comerciales y ambientales. La intención es traducir acuerdos en acciones que tengan efectos tangibles.
Se planteó fortalecer la capacidad de acción del mecanismo bajo un carácter abierto, flexible y basado en el consenso, para aumentar su efecto e incidencia. La Presidencia prevé dar mayor coherencia y operatividad a los instrumentos ya adoptados.
México propuso redefinir estratégicamente el relacionamiento externo de la Alianza para fortalecer la cooperación con estados observadores y socios estratégicos mediante proyectos de alto valor agregado. Esos proyectos buscarán articular capacidades técnicas, financieras e institucionales entre los participantes.
Entre las prioridades figura la implementación efectiva de documentos, hojas de ruta y compromisos existentes, con atención a las necesidades actuales de la región y a los objetivos de desarrollo sostenible. La administración enfatiza la conversión de compromisos en políticas y programas concretos.
El gobierno reiteró su respaldo al proceso de adhesión de Costa Rica como Estado miembro y al avance en la incorporación de Singapur como Estado asociado, con el argumento de que una Alianza más diversa y conectada fortalece su capacidad de incidencia global. La ampliación se plantea como parte de la estrategia para aumentar la proyección internacional del bloque.
Para 2026 se impulsará una agenda con ejes en juventudes, inclusión e igualdad de género, medio ambiente, educación y cultura, concebidos como componentes centrales de una integración centrada en las personas. Estos temas se consideran fundamentales para promover una mayor cohesión social regional.
En materia financiera, la Presidencia dará prioridad a la inclusión e innovación financiera, las finanzas sostenibles, la gestión de riesgos climáticos y el financiamiento para inversión productiva y desarrollo industrial. Se enfatiza el acceso de micro, pequeñas y medianas empresas a mercados de capitales y a esquemas de financiamiento que favorezcan la resiliencia económica.
En el ámbito económico y comercial, México señaló que promoverá sectores como semiconductores, automotriz, aeroespacial, dispositivos médicos, electromovilidad y tierras raras, así como una nueva etapa de atracción de inversiones estratégicas. También se buscará impulsar infraestructura logística, conectividad digital y la relocalización de encadenamientos productivos para fortalecer a las pymes y generar empleo.
El gobierno consideró que la Alianza del Pacífico es una herramienta estratégica para ofrecer respuestas regionales frente a un entorno internacional más complejo, y se comprometió a consolidarla de manera más efectiva y próxima a sus sociedades. La Presidencia afirmó que mantendrá la vocación económica y comercial del bloque a la vez que promoverá una integración más profunda, solidaria y orientada al desarrollo sostenible e incluyente.
Fuente: contactonoticias.com.mx
