En el municipio de Celaya, la Dirección de Fiscalización ha establecido un nuevo esquema para la presentación de grupos de danzón en espacios públicos, buscando preservar esta tradición cultural sin alterar la armonía del entorno. Los bailes podrán llevarse a cabo con horarios definidos, pero es importante señalar que no se permitirá la instalación de sonideros ni la música a alto volumen, lo que busca mantener la esencia de estas actividades.
Eduardo Griss Kauffman, titular de la dependencia, aclara que la autorización inicial fue otorgada a un grupo de danzón respaldado por la Casa de la Cultura; sin embargo, este permiso fue revocado por la promotora al percibir que algunos músicos se enfocaron en el negocio en lugar de la cultura. “Vamos a tratar de mantener esta tradición y de apoyarlos”, mencionó Griss Kauffman, quien destacó la importancia de tener un cronograma claro que especifique los horarios para cada tipo de música.
El funcionario reveló que en ocasiones, los sonideros cobraban hasta cuatro mil pesos por presentación, lo que distorsionaba el propósito cultural de estos eventos. En relación al retiro de las actividades, Griss Kauffman explicó que contaban con un oficio del síndico Francisco Javier Torres Álvarez, pero dicho documento estaba condicionado a que las áreas operativas no tuvieran objeciones.
“Las actividades como estas actualmente no están permitidas según el Reglamento de Justicia Cívica”, añadió, subrayando que, además, se detectaron irregularidades en la colocación de equipo de sonido en zonas restringidas, lo cual genera infracciones adicionales. Con estas medidas, la administración municipal busca ofrecer a la comunidad celayense un espacio cultural donde prevalezca el respeto y la tradición.
