Investigadores han confirmado que la viruela fue introducida en América por los europeos, utilizando el ADN de momias incaicas halladas en el yacimiento de Camarones, al norte de Chile. Este hallazgo, basado en los restos de una mujer y un joven, señala que ambos contrajeron la enfermedad entre 1492 y 1631, época que coincide con las primeras décadas de la colonización europea. Los científicos analizaron muestras de huesos que revelaron señales del Variola virus, el agente causante de la viruela, proporcionando así la primera evidencia molecular directa de esta transmisión.
Este descubrimiento no solo aclara el origen de la viruela en el continente, sino que también permite investigar el impacto de las enfermedades en la colonización de América. Históricamente, se había confiado en documentos escritos para conocer la llegada y la propagación de la viruela, siendo el primer brote registrado en 1518. Sin embargo, los análisis genéticos de estas momias de Camarones proporcionan un fundamento científico más sólido al evidenciar contagios previos a los registros históricos conocidos.
Los investigadores de las universidades de Chile, Tarapacá y Trinity College Dublin evidenciaron que el virus en las momias pertenece a una variante extinta relacionada con cepas de Europa. Esto refuerza la idea de que las enfermedades jugaron un rol crucial en la reducción demográfica de las poblaciones indígenas durante la colonización. Estudios previos sugieren que el impacto de las epidemias podría haber sido más devastador que el de los conflictos armados.
Las teorías sobre la “Gran Mortandad” argumentan que entre el 90% y el 90% de la población indígena había desaparecido a inicios del siglo XVII, debido principalmente a las enfermedades que no habían afectado a estas comunidades antes de la llegada de los europeos. Estos nuevos hallazgos abren un campo de estudio más detallado sobre los efectos sociales y demográficos provocados por las epidemias introducidas durante este periodo histórico.
