Alibaba, un actor clave en la carrera de inteligencia artificial (IA) en China, ha revelado innovaciones significativas a través de su filial de semiconductores, T-Head. Durante 2026, esta división ha lanzado componentes avanzados como el acelerador Zhenwu M890 y la CPU XuanTie C950, diseñados para optimizar el rendimiento en tareas de IA. En particular, el Zhenwu M890 competirá con algunas de las GPU más potentes de Nvidia, mientras que la CPU XuanTie C950 promete ejecutar cálculos complejos directamente, facilitando el uso de modelos avanzados como Qwen3-235B-A22B.
La arquitectura RISC-V subyace en el desarrollo de estos chips, con la Academia DAMO de Alibaba indicando que se han enviado más de 6.000 millones de procesadores basados en esta tecnología. RISC-V se ha convertido en un pilar en la estrategia de independencia tecnológica de China, permitiendo al país seguir desarrollándose a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Empresas como Tencent y la Academia de Ciencias de China también están involucradas en esta evolución, lo que ha generado preocupación en Estados Unidos. Las capacidades que RISC-V puede ofrecer para el desarrollo de superordenadores son especialmente alarmantes. Europa, por su parte, ya ha presentado su primer chip RISC-V, EPAC, orientado a potenciar sus superordenadores.
De manera notable, MIPS, una empresa estadounidense, está colaborando con organizaciones chinas para la estandarización de RISC-V. Este avance resalta que la competitividad en el ámbito tecnológico no se limita a la creación de chips de mayor potencia, sino que involucra también el control sobre las arquitecturas subyacentes.
