Alcalá de la Selva, un pequeño municipio de 382 habitantes en Teruel, enfrenta un notable aumento de su población estival, que puede llegar a más de 6,000 personas. Este fenómeno ha sido descrito por José Edo, concejal de Cultura y Patrimonio, como un “refugio climático” ante el intenso calor que se experimenta en otras regiones. Sin embargo, la red de agua y servicios del pueblo, diseñada para 500 habitantes, no está equipada para gestionar este aumento desproporcionado.
La localidad no reflejó un crecimiento demográfico en registros oficiales, ya que muchos de estos nuevos residentes no se empadronan. Aún así, el incremento es evidente, con una población que ha crecido de 350 a 6,500 personas en solo un par de años. Aparentemente, la afluencia de turistas no se traduce en un refuerzo de recursos, ya que el financiamiento de los servicios públicos se basa en el número de empadronados.
El planeamiento urbanístico de Alcalá reconoce que no se previó la necesidad de nuevas viviendas permanentes, lo que ha generado tensiones en la infraestructura local. La alcaldesa actual, María Amparo Atienza Chisbert, ha señalado que la comunidad necesita un modelo sostenible que soporte tanto a turistas como a residentes.
Además de su atractivo como destino de veraneo, Alcalá alberga una estación de esquí y un campo de golf de alta altitud, infraestructuras que no son utilizadas por los pocos habitantes permanentes. Durante los picos turísticos, como el esperado eclipse solar del 12 de agosto, se ha registrado una ocupación de alojamientos rurales superior al 90%, lo que sugiere un incremento en la demanda temporal y no sostenible.
Este fenómeno no es único en Alcalá. En toda España, las reservas en alojamientos turísticos están en aumento, lo que ha llevado a una presión sobre el mercado de alquileres. Mientras algunas ciudades luchan con el impacto del turismo en sus economías, Alcalá de la Selva enfrenta el reto de adaptarse a un crecimiento que no se traduce en beneficios permanentes para sus habitantes, resaltando los desafíos del turismo en áreas rurales.
