Estados Unidos ha propuesto una nueva medida que podría impactar significativamente el comercio entre ambos países. La Comisión Marítima Federal (FMC) de EE. UU. plantea un cargo de 200,000 dólares, aproximadamente 180,000 euros, por cada escala de buques de bandera española en sus puertos. Esta acción podría extenderse a restricciones sobre la importación de productos españoles que representan miles de millones de dólares anuales. El conflicto se origina en la negativa de España a permitir el acceso a tres buques estadounidenses en noviembre de 2024.
La propuesta de la FMC, anunciada el 14 de octubre de 2026, está actualmente en un periodo de alegaciones de 60 días, por lo que la medida aún no es ejecutoria. La tasa afecta específicamente a la bandera del barco, independientemente de la nacionalidad del propietario o el origen de la carga, y se justifica, según EE. UU., por las “condiciones desfavorables” impuestas por España en el transporte marítimo.
La disputa se inició cuando España bloqueó la entrada de tres buques rumbo a Israel, lo cual generó una investigación por parte de la FMC sobre el cumplimiento de las normativas de defensa. Las autoridades españolas defendieron su acción en base a regulaciones nacionales y europeas. Por otro lado, la naviera afectada argumentó que no transportaba mercancías bélicas, lo que intensificó el conflicto.
La propuesta de restricciones y tasas no es un hecho aislado. Comenzó bajo la administración de Joe Biden y ha sido intensificada durante la presidencia de Donald Trump, en un contexto de tensiones que incluyen diferencias sobre el gasto militar de la OTAN y la postura de España en conflictos internacionales.
Además de la tasa por escala, Washington considera limitar importaciones españolas valoradas en aproximadamente 3,134 millones de dólares anuales. Esto incluye 836.9 millones en aceite de oliva, 940 millones en cosméticos y 634.7 millones en cerámica, entre otros. Para los exportadores españoles, estas restricciones podrían resultar en una pérdida significativa de negocios y presión sobre los precios.
La investigación de la FMC también ha indicado un desvío de actividad marítima que afecta particularmente al puerto de Algeciras, donde las escalas de buques estadounidenses han disminuido significativamente desde el bloqueo. Este cambio podría impactar los ingresos por servicios portuarios y logística.
El Gobierno español ha expresado su intención de analizar las implicaciones de la propuesta y defenderá los intereses de las empresas involucradas en coordinación con la Comisión Europea y otros Estados miembros. La FMC mantendrá el procedimiento abierto para recibir observaciones y considera ofrecer a España la oportunidad de presentar sus argumentos antes de tomar una decisión final sobre las medidas.
El desenlace de esta situación determinará si la disputa se limita al transporte marítimo o si tendrá repercusiones más amplias en sectores clave de la economía española. Por ahora, la propuesta de cobros y restricciones sigue siendo una amenaza concreta, aunque aún está sujeta a debate y aprobación.
