El discurso del canciller alemán tuvo impacto directo en Alemania y plantea consecuencias para la política europea al abordar el nuevo escenario internacional y la relación con Estados Unidos. Merz sostuvo que el orden unipolar surgido tras la caída del Muro de Berlín ha terminado y que la aspiración de liderazgo estadounidense está siendo sometida a desafío, por lo que instó a Washington a reparar la relación transatlántica.
En la apertura de la conferencia de seguridad de Múnich, el canciller describió un mundo marcado por la política de las grandes potencias, que privilegia esferas de influencia frente a un orden basado en normas. Advirtió que ese viraje limita la capacidad de acción de las democracias y está erosionando el sistema internacional de derechos y reglas.
Como ejemplos del cambio de paradigma citó la guerra de Rusia contra Ucrania, que definió como una agresión brutal con crímenes de guerra diarios, y las ambiciones de China por influir en el futuro global. Señaló además que la política de las grandes potencias actúa con rapidez e imprevisibilidad y convierte dependencias, cadenas de suministro, materias primas y tecnologías en instrumentos de poder.
Merz advirtió que ese modelo pone en riesgo tanto a países pequeños como a potencias y criticó a la Unión Europea por adoptar medidas que, según él, aceleran en lugar de frenar la tendencia. Reiteró su rechazo a cualquier aspiración hegemónica y abogó por la cooperación, pero desde una posición de fortaleza.
El canciller defendió la necesidad de fortalecer a Europa en los planos militar, político y tecnológico y situó como prioridad reforzar a Europa dentro de la OTAN. Recordó las inversiones en rearme, la reforma del servicio militar y el refuerzo del flanco oriental de la Alianza como parte de ese esfuerzo.
Pidió al resto de los países europeos aprovechar el momento para avanzar hacia una Europa más fuerte y soberana, con menos carga burocrática y mayor competitividad. Propuso además una política exterior más ágil, en la que pequeños grupos de países actúen como vanguardia para mantener capacidad de decisión.
Merz alertó sobre la profunda brecha entre Europa y Estados Unidos y contrastó su postura con la de la administración estadounidense y el movimiento MAGA, defendiendo límites a la libertad de expresión, el libre comercio frente al proteccionismo y los acuerdos climáticos. Ante una delegación estadounidense encabezada por Marco Rubio, invitó en inglés a Washington a reparar y reavivar la relación transatlántica.
Subrayó que una OTAN fuerte beneficia tanto a europeos como a estadounidenses y recordó que la confianza entre aliados ha sido la base de la Alianza. Destacó el compromiso alcanzado por los miembros de la OTAN de elevar el gasto hasta representar el 5% del PIB y afirmó que Europa asume ahora una mayor responsabilidad en defensa.
Finalmente señaló que la excesiva dependencia de Estados Unidos fue una inmadurez propia que conviene superar y, al mismo tiempo, expresó solidaridad con Dinamarca en la disputa por Groenlandia.
Fuente: contactonoticias.com.mx
