En el Senado se suspendió el servicio del salón de belleza del recinto, medida que afecta a los espacios y servicios disponibles para senadores, trabajadores y visitantes mientras se realiza una revisión general. La decisión responde a la discusión pública suscitada por el funcionamiento de ese espacio y su impacto en la percepción sobre los servicios que ofrece la Cámara.
El anuncio lo hizo Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política, quien explicó que la suspensión permanecerá mientras se evalúan todos los servicios y áreas del Senado. Señaló que la revisión busca aclarar qué se ofrece a las y los legisladores y al personal que labora en el recinto.
Mier comentó que la controversia en torno al salón que atendía a senadoras es un motivo suficiente para ampliar el examen a otros espacios. Afirmó que, además del salón, en la Cámara operan servicios como limpieza de calzado, servicios financieros y bancarios, y la biblioteca, entre otros.
Respecto a la propiedad del equipo del salón, el coordinador evitó precisar a quién pertenece, aunque confirmó que la persona que realizaba cortes, tintes y maquillaje tenía un contrato mercantil con el Senado. Dijo preferir prudencia al hablar para respetar a las senadoras que utilizaban el servicio y a la persona que trabajaba allí.
Mier admitió que la revelación sobre la existencia del salón generó un debate amplio entre los senadores, incluso mayor al que ha tenido hasta ahora la discusión sobre la próxima reforma referente a la jornada de 40 horas. Añadió que la revisión de estos servicios les ha ocupado un tiempo considerable en las deliberaciones legislativas.
Fuente: contactonoticias.com.mx
