El Gobierno de México puso en operación la última etapa del tren interurbano El Insurgente, completando la conexión entre Toluca y el oeste de la Ciudad de México y favoreciendo la movilidad entre ambas zonas metropolitanas.
La obra, que requirió una inversión total de 100,000 millones de pesos y acumuló retrasos y sobrecostos, había permanecido en construcción durante varios años antes de su conclusión.
Con la apertura del tramo III, de 8.4 kilómetros, el tren alcanzó un recorrido total de 57.7 kilómetros y siete estaciones: Zinacantepec, Toluca Centro, Metepec y Lerma en el Estado de México; y Santa Fe, Vasco de Quiroga y Observatorio en la capital.
El servicio tiene previsto transportar a más de 230,000 pasajeros diarios, con un tiempo estimado de recorrido completo de alrededor de 50 minutos y una frecuencia de circulación de entre cinco y siete minutos.
El sistema operará con hasta 20 trenes, cada uno con capacidad máxima para 719 pasajeros; en su fase inicial las unidades alcanzarán velocidades de 120 km/h y en operación eventual podrán llegar a 160 km/h, con una velocidad promedio estimada en 90 km/h.
La tarifa será variable según la distancia, entre 15 y 100 pesos, y el precio fijado para el recorrido Observatorio–Toluca será de 90 pesos.
La conectividad inmediata incluye enlace con la Línea 1 del Metro en Observatorio y con la Línea 3 del Cablebús en Vasco de Quiroga, y se prevé una integración posterior con la Línea 12 del Metro, el Cetram Observatorio y la Terminal de Autobuses Poniente.
Las autoridades señalaron que en los próximos meses se concluirán trabajos pendientes, como un túnel y el acceso definitivo del Cetram, para consolidar la conexión directa con el Metro. El proyecto fue iniciado en la gestión del expresidente Enrique Peña Nieto, retomado por la administración siguiente y concluido bajo la actual administración federal.
Fuente: contactonoticias.com.mx
