La propuesta de vetar la entrada en el espacio Schengen a quienes hayan combatido por Rusia en Ucrania podría endurecer los controles fronterizos y afectar la seguridad interna de los Estados miembros de la Unión Europea. La medida, planteada en instancias comunitarias, ha reunido apoyos entre varios países por el potencial riesgo que suponen estos individuos.
La alta representante para la Política Exterior de la UE presentó la iniciativa como una forma de impedir el acceso a excombatientes por su riesgo para la seguridad. Explicó la propuesta en rueda de prensa tras las reuniones de ministros en Bruselas.
La presidenta de la Comisión Europea señaló que muchos Estados miembros respaldan la idea y subrayó la necesidad de contar con una respuesta preparada ante la posibilidad de un alto el fuego o una resolución del conflicto. Según la Comisión, la entrada de esos combatientes constituiría un desafío para la seguridad europea.
El ministro de Asuntos Exteriores de Estonia advirtió que no se trata de migrantes económicos, sino de personas que podrían actuar como reclutas de los servicios rusos, dedicarse a sabotajes o al crimen organizado. «¿Pueden imaginarse a estos cientos de miles de combatientes, de criminales, viniendo aquí?», preguntó al explicar su postura.
La UE ha incluido a Rusia en una lista relacionada con riesgos de blanqueo de capitales, una medida que, según sus responsables, debería ralentizar y encarecer las transacciones financieras con entidades rusas. Además, se registran avances en el vigésimo paquete de sanciones que aplica el bloque desde el inicio de la guerra.
Representantes comunitarios insistieron en que cualquier medida que limite la financiación del conflicto debe considerarse, como parte de un conjunto de herramientas para presionar al Kremlin. La discusión forma parte de los debates sobre seguridad y sanciones que mantienen los países miembros.
Por otra parte, Suecia y Finlandia han solicitado a la Unión Europea vetar por completo los servicios marítimos a los buques rusos que transportan energía, con el objetivo de frenar la llamada «flota fantasma» que facilitaría la elusión de sanciones al petróleo. La ministra sueca de Exteriores defendió que cortar esos servicios contribuiría a impedir maniobras de evasión.
Fuente: contactonoticias.com.mx
