Un reciente referéndum en Harwood, Dakota del Norte, ha marcado un giro significativo en la opinión pública sobre los centros de datos en Estados Unidos. Con una población de 940 habitantes, la localidad rechazó con 325 votos en contra y 105 a favor una propuesta que buscaba otorgar mayor control a la comunidad sobre futuros proyectos de gran envergadura, incluyendo centros de datos. Este rechazo se produce en un contexto más amplio, donde a nivel nacional, los votantes han mostrado resistencia hacia estos proyectos, evidenciada en al menos 40 referendos recientes.
La consulta no estaba relacionada con el gran centro de datos de 3.000 millones de dólares que está siendo desarrollado por Applied Digital, conocido como Polaris Forge 2, que se arrendará a Oracle y contará con una capacidad de 280 MW. En lugar de ello, se trataba de una regla que exigiría evaluaciones independientes y audiencias públicas para futuros desarrollos. Blake Hankey, alcalde de Harwood, argumentó que la propuesta era confusa y costosa para una ciudad pequeña.
La oposición en Harwood refleja también tensiones con la ciudad vecina de Fargo, que intentó anexar terrenos cerca de Harwood, incluidos los destinados al mencionado centro de datos. A pesar del potencial de empleo y desarrollo económico que representa, la idea de contar con una gran instalación en el área no fue bien recibida por todos los residentes.
El descontento sobre la falta de transparencia en la aprobación del centro de datos ha hecho eco en la comunidad. Mike Swartz, un vecino, criticó la rapidez con que se autorizó el proyecto, con solo 21 días entre el anuncio y el inicio de las obras. A pesar de las garantías de Applied Digital sobre el consumo de recursos, la falta de confianza persiste.
Este contexto se enmarca en un creciente rechazo nacional hacia los centros de datos. Encuestas recientes indican que el 71% de los estadounidenses se oponen a tener uno cerca de su hogar, un descenso significativo respecto al 43% en septiembre de 2025. La oposición ha resultado en la cancelación de proyectos que suman más de 260.000 millones de dólares, motivados por preocupaciones sobre costos energéticos y la falta de transparencia en los procesos de aprobación. En 2023, los centros de datos representaron el 4,4% de la electricidad consumida en EE.UU., cifra que podría aumentar significativamente en los próximos años.
