Recientemente, el mercado ha sido testigo de un notable descenso en las acciones de las neoclouds, en gran parte debido a la pérdida de confianza de Microsoft, uno de sus principales clientes. Este cambio se produce en un contexto de caída generalizada del Nasdaq, que cerró con una reducción del 5,52%. La preocupación crece entre inversores después de que un informe de Bloomberg revelara que Microsoft está revisando sus proyectos con neoclouds como Nebius, IREN y Nscale debido a su percepción de riesgos elevados.
El impacto de esta revisión ha llevado a caídas en el valor de acciones de hasta el 17% en el sector, incrementando la inquietud entre los inversores. La incertidumbre también se ha visto alimentada por la reciente victoria de los demócratas en el Congreso, lo que podría conllevar una mayor regulación sobre las operaciones de centros de datos en EE.UU. Estimaciones indican que casi el 30% de la capacidad de este tipo de instalaciones planeado para 2028 podría estar en riesgo.
Las neoclouds, que han crecido rápidamente para ofrecer servicios de computación a empresas grandes, están enfrentando un endurecimiento en las condiciones del mercado. Microsoft, que ha sido un gran impulsor de este sector al firmar contratos significativos, ahora parece optar por concentrarse en su propia infraestructura de datos. Esto sugiere un cambio hacia una estrategia más cautelosa y menos dependiente de proveedores externos.
Empresas como CoreWeave y Nscale están sufriendo particularmente, con significativas pérdidas de valor en sus acciones. CoreWeave, una de las más afectadas, ha visto caer su valor en más del 57% en los últimos meses. Por otro lado, Nscale ha perdido la opción de duplicar un contrato importante debido a retrasos en la conectividad eléctrica.
Mientras tanto, Microsoft ha mencionado que su enfoque seguirá siendo flexible, buscando equilibrar sus propios centros de datos con los alquileres y alianzas estratégicas. No obstante, las advertencias de su directora financiera sobre la llegada tardía de capacidad de terceros indican la persistente tensión en la cadena de suministros.
El futuro de las neoclouds ahora pende de un hilo, no solo por factores internos, sino por el clima político y económico del país. Las repercusiones se han sentido incluso a nivel internacional, afectando otras industrias tecnológicas globales. Se esperan con interés las reacciones del mercado y el posible desarrollo de esta situación, que ya ha resultado en la pérdida de aproximadamente 2,5 billones de dólares en valor del mercado en un corto período.
