El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha validado el despido de un empleado de Kutxabank tras acceder a datos confidenciales sin autorización. Aunque el trabajador expresó que lo hizo por “simple curiosidad”, su comportamiento destaca la importancia de la privacidad y el cumplimiento ético en el sector bancario. El empleado, basado en Hondarribia, consultó información sensible de varios clientes, incluyendo detalles sobre sus salarios y transacciones financieras.
El conflicto se originó tras un comentario de la esposa del empleado, quien mencionó el elevado salario de un directivo de ArcelorMittal. Esta conversación llevó a que la directiva denunciara la consulta de sus datos personales, lo que desencadenó una auditoría interna en el banco. Los registros mostraron que el trabajador había accedido a información confidencial en siete ocasiones entre enero de 2021 y marzo de 2025.
La sentencia, emitida por la Sala de lo Social el 20 de octubre, subraya que el acceso a datos no autorizado, incluso sin difusión de la información, representa una violación de las obligaciones éticas inherentes al trabajo bancario. A pesar de sus 16 años de experiencia en Kutxabank, el tribunal determinó que el empleado debía ser plenamente consciente de las repercusiones de sus acciones.
Este caso resuena con otro suceso en Catalunya, donde una directora de CaixaBank fue despedida por acceder sin autorización a los movimientos de 170 clientes. Ambas situaciones subrayan la importancia de las políticas de ética laboral en el sector bancario, que se han reforzado en los últimos años para proteger la información del cliente. Además, la legislación europea sobre protección de datos y la normativa española establecen claramente la obligación de resguardar la privacidad de los usuarios en cualquier contexto.
