Red Eléctrica, el operador del sistema eléctrico en España, ha solicitado la continuidad operativa de más de cien instalaciones esenciales, rechazando así los planes de mantenimiento previstos para el próximo año. Este giro inédito surge en un contexto en el que hasta un 35% de la potencia de las centrales de ciclo combinado ha estado fuera de servicio desde el verano. Esta situación podría impactar la disponibilidad de energía para los usuarios y la estabilidad del sistema eléctrico.
La notificación de Red Eléctrica afecta a plantas nucleares, ciclos combinados y centrales de bombeo. Aunque el operador no tiene el poder de obligar a las empresas eléctricas a mantener operativas sus instalaciones, sí ha expresado su desacuerdo con las fechas de mantenimiento propuestas. Las compañías tienen la obligación de comunicar a Red Eléctrica, antes del día 15 de cada mes, las fechas en las que sus instalaciones no estarán disponibles. Recientemente, Red Eléctrica denegó más de un centenar de solicitudes de mantenimiento programado para el periodo entre octubre de 2026 y septiembre de 2027, argumentando la necesidad de asegurar el suministro eléctrico en un momento de alta indisponibilidad de estas plantas.
Desde el apagón de 2025, Red Eléctrica ha incrementado el uso de centrales de ciclo combinado, ya que son fundamentales para mantener la estabilidad de la red. Sin embargo, muchas de estas plantas, con aproximadamente 20 años de antigüedad, no están diseñadas para operar bajo un régimen de arranque intensivo, lo que aumenta su necesidad de mantenimiento. Esto ha creado una paradoja: la operatoria continuada de estas centrales, en respuesta a la demanda, está enviando la situación hacia un callejón sin salida al acelerar el desgaste de las instalaciones.
Además, la postura de Red Eléctrica ha suscitado críticas en el sector energético. A pesar de que históricamente el operador ha podido ajustar planificaciones de mantenimiento de forma puntual, la situación actual es vista como una medida cautelar derivada de los problemas pasados. Red Eléctrica justifica su postura en el elevado número de instalaciones térmicas que no pueden operar por causas no programadas, aunque también ha sostenido que no se trata de una prohibición general de mantenimiento.
Esta negativa a aceptar los calendarios de mantenimiento llega en un momento crítico. Las empresas del sector, como Siemens, Mitsubishi y General Electric, ya han programado los trabajos de revisión necesarios. A pesar de la solicitud de aplazamiento hecha por Red Eléctrica, las compañías han decidido mantener sus planes iniciales. Para acceder a un equilibrio operativo, Red Eléctrica ha activado en múltiples ocasiones el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda, que permite ajustar la generación y el consumo, una táctica que no se había empleado tantas veces desde 2025.
El efecto de posponer el mantenimiento puede ser una solución temporal, pero también plantea riesgos estructurales. A pesar de que Red Eléctrica ha descartado el riesgo de apagones futuros y está implementando medidas para garantizar un suministro estable, la realidad sugiere que la situación actual podría convertirse en un problema mayor si no se atienden las necesidades de mantenimiento adecuado.
