El Banco Central Europeo (BCE) avanza hacia la emisión del euro digital, prevista para 2029, siempre que se finalice la legislación pertinente. Este nuevo formato de moneda no solo implica crear una forma de dinero digital, sino también desarrollar la infraestructura tecnológica necesaria para su funcionamiento. Telefónica y Minsait, de Indra Group, han sido seleccionadas para formar un consorcio que se encargará de establecer esta infraestructura de comunicaciones seguras entre la plataforma del euro digital y bancos y proveedores de pagos.
El contrato comenzará el 3 de mayo de 2027 y tendrá una duración de diez años. Este consorcio se une a Nexi Payments y Deutsche Telekom Business Solutions, que ya están trabajando en el programa piloto para satisfacer las necesidades iniciales del euro digital. La principal tarea de Telefónica será el despliegue de redes privadas y soluciones de ciberseguridad, mientras que Minsait se enfocará en la integración de sistemas y la implementación de herramientas de identidad digital.
El euro digital no es lo mismo que el dinero digital tradicional. Mientras que el dinero en una cuenta bancaria está respaldado por depósitos, el euro digital sería una versión electrónica del dinero en efectivo, respaldada por el Eurosistema, que se podría utilizar en comercios y para transferencias entre particulares, con y sin conexión a Internet. Es importante resaltar que no reemplazará los billetes ni las monedas, y no será clasificado como criptomoneda.
Este proyecto tiene un valor estimado de 81,42 millones de euros, aunque la cifra máxima contractual se eleva a 177,66 millones. Sin embargo, la facturación dependerá de los servicios efectivamente prestados durante la ejecución del contrato. El BCE busca con esta iniciativa reducir la dependencia de proveedores extranjeros en pagos, un aspecto relevante dado que dos tercios de las operaciones con tarjeta en Europa dependen de redes internacionales.
En 2027, se espera que comience una fase piloto que incluirá a 36 proveedores de servicios de pago y comerciantes seleccionados, con el objetivo de probar el euro digital en situaciones cotidianas. Aunque los pasos tecnológicos están en marcha, la emisión final del euro digital aún debe ser aprobada por los organismos pertinentes.
