Los recientes avances en medicina están permitiendo a las personas vivir más años, abordando enfermedades antes consideradas intratables. Sin embargo, los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Ministerio de Salud revelan que únicamente el 68,3% de los ciudadanos evalúa su salud como buena o muy buena, marcando una caída de 5,8 puntos respecto a 2023. Este descenso representa el nivel más bajo en casi cuatro décadas, lo que invita a reflexionar sobre los factores que influyen en esta percepción.
Este cambio en la percepción de la salud afecta a todos los grupos de edad, aunque con variaciones significativas entre géneros. Mientras la percepción positiva entre hombres ha disminuido 4,4 puntos, alcanzando el 73,6%, el descenso es más pronunciado en mujeres, con una reducción de 7,1 puntos, situándose en 63,1%. Al examinar los datos territoriales, Galicia, Canarias y Asturias son las comunidades donde más personas consideran que su salud es deficiente.
Además, se observa una notable disparidad social: un 74,4% de las mujeres de clases sociales altas reportan una buena salud, en contraste con el 55,9% de aquellas en clases bajas. Aunque la salud autopercibida es un indicador considerado subjetivo, estudios han demostrado que puede ser un predictor efectivo de mortalidad, superando incluso a algunos registros médicos.
Según investigaciones previas, las personas que se consideran en “mala” salud tienen casi el doble de riesgo de fallecer en comparación con aquellos que se valoran “excelentes”. Por otra parte, el aumento en la declaración de enfermedades crónicas, que ha pasado del 57,7% al 66,2%, puede estar relacionado con la forma en que se recopilan los datos, ya que en 2023 se realizaron entrevistas presenciales y online.
La percepción de la salud puede variar dependiendo del tipo de interacción. Las encuestas cara a cara generan respuestas más optimistas en comparación con formularios digitales, debido a un fenómeno conocido como “deseabilidad social”, donde las personas tienden a ser más honestas en entornos virtuales.
