En octubre de 2023, por primera vez desde 2011, Lavapiés no celebrará su tradicional festival de tapas y música, ya que los organizadores decidieron cancelarlo. Sin embargo, un grupo de vecinos planea una alternativa: el evento “Lavatapa”. Este concurso de tapas caseras se llevará a cabo el 22 de octubre en la calle Cabestreros, y busca dar visibilidad a la gentrificación que afecta al barrio. Los participantes deberán presentar diez raciones de una receta original, que deberá tener un nombre que critique este fenómeno urbano.
La iniciativa es promovida por el colectivo “Lavapiés al Límite”, que organiza encuentros mensuales para abordar temas sociales que afectan al vecindario. La gentrificación y la turistificación son el tema central de este mes. Además de las tapas, se incluirá una actuación del centro cultural La Tortuga. La convocatoria es abierta y, aunque no se requiere cocinar, los asistentes son animados a llevar algo para compartir y, si es posible, una silla para sentarse y disfrutar de la conversación.
Este evento se sitúa frente al antiguo restaurante senegalés Baobab, que fue cerrado y derribado para dar paso a un nuevo hotel cápsula. Este proceso ha generado controversia y tensiones políticas, ya que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid intervino para paralizar parte de la construcción debido al posible valor histórico de los edificios restantes. Organizar el evento en este lugar refleja el deseo de los vecinos de mantener espacios comunitarios donde exista convivencia y conexión.
El festival que ahora no se celebrará, conocido como Tapapiés, había crecido significativamente desde su inicio en 2011, atrayendo un gran número de visitantes y generando un notable incremento en las ventas de los pequeños negocios del barrio. Sin embargo, en 2025, surgieron quejas sobre el ruido, la basura y la dificultad para la vida cotidiana, lo que llevó a la Asociación de Comerciantes a posponer el evento hasta 2027 para replantear su formato.
Para muchos en el sector de la hostelería, Tapapiés representaba un importante aporte económico, pero para los residentes, el incremento de turistas significaba una pérdida de tranquilidad y calidad de vida. Lavatapa se plantea como una respuesta a esta problemática, cuestionando cómo la transformación de los espacios en el barrio impacta a sus habitantes. La diversidad étnica y cultural de Lavapiés, con más de 80 nacionalidades representadas, es un activo que la comunidad busca preservar en medio de estos cambios.
Se espera que “Lavatapa” reúna a un número significativo de participantes y asistentes, en una época donde las cuestiones de vivienda y espacio urbano son cada vez más relevantes en las discusiones sociales, tanto en Madrid como en otras ciudades como Barcelona. El evento podría contribuir a visibilizar la necesidad de un balance entre el desarrollo urbano y la vida de los vecinos.
