Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, ha recibido visitas en su hogar en Ensenada, donde cumple prisión domiciliaria. Esta situación ha generado atención en el ámbito político, al reunir a figuras del Partido Acción Nacional (PAN) como los exmandatarios de Guanajuato, Carlos Medina y Juan Carlos Romero, así como a los exalcaldes de Mexicali y Tijuana, Víctor Hermosillo Celada y Héctor Osuna. También el expresidente Vicente Fox realizó una videollamada con Ruffo, mostrando su apoyo y cercanía en estos momentos difíciles.
Ruffo está enfrentando un proceso penal en México acusado de delitos graves, incluyendo delincuencia organizada y contrabando. La Fiscalía General de la República (FGR) lo ha señalado como parte de una red que presuntamente introducía combustible de manera ilegal desde Estados Unidos, utilizando empresas vinculadas a la importación de petrolíferos.
La investigación indica que este grupo utilizaba un esquema para evadir impuestos en el que se trasladaba combustible en ferrotanques, reportando volúmenes inferiores a los realmente transportados, conocido como “huachicol fiscal”. Desde el 25 de septiembre, una jueza determinó que Ruffo continúe su prisión preventiva en casa, basándose en su edad y estado de salud, pero esta resolución no implica su libertad ni modifica su proceso penal.
El exgobernador, quien tuvo un papel destacado en la política del estado al haber sido el primer opositor en ganar una gubernatura en seis décadas, fue detenido el 16 de julio y vinculado a proceso una semana después. La defensa de Ruffo admite su participación en Ingemar, la empresa central en la investigación, pero niega su implicación en las operaciones. La situación sigue evolucionando y es un recordatorio de la complejidad y los desafíos en el entorno político y legal en México.
