Las familias que buscan a sus desaparecidos en México han extendido una invitación al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) para participar en una jornada de búsqueda en el Ajusco, al sur de la Ciudad de México. Este encuentro se enmarca en una gira que el EZLN llevará a cabo en diciembre, en un área que las familias consideran un “cementerio clandestino”.
La invitación fue planteada el 2 de octubre durante un conversatorio en el CIDECI-Unitierra, en el evento Gira por la Vida, donde cerca de cien zapatistas escucharon las historias de las madres y familiares de desaparecidos. En la reunión, se destacó el compromiso de estas familias por continuar la búsqueda en un contexto donde el Estado no ofrece la respuesta esperada. Una madre compartió su dolor al excavar en barrancas controladas por el crimen organizado en busca de su hijo.
El subcomandante Moisés, presente en la reunión, anunció el viaje como una forma de expresar admiración y apoyo a los colectivos de buscadores. La delegación se hospedará en la Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas Samir Flores Soberanes, donde se celebrará el aniversario del levantamiento zapatista.
La familia de Axel, un joven desaparecido en el Ajusco, evidenció la violencia del crimen organizado en la región. Su madre, quien ha asumido la investigación por su cuenta, advirtió que la zona se ha vuelto un corredor peligroso. A pesar de sus esfuerzos, ha enfrentado la falta de apoyo institucional y la angustia que implica buscar entre las sombras de la violencia.
Las buscadoras también propusieron replicar los “buzones de paz”, cajas decoradas donde las familias pueden dejar mensajes anónimos sobre sus seres queridos desaparecidos. Esta estrategia ha dado resultados positivos en la búsqueda de restos humanos en la Ciudad de México.
El propósito del encuentro con el EZLN, como lo explicó una buscadora de Sonora, es crear una red de apoyo entre familias que comparten el mismo dolor, independientemente de sus diferencias. La búsqueda de personas desaparecidas y el apoyo mutuo son fundamentales en este esfuerzo.
La violencia que enfrentan los buscadores, como el feminicidio de Yermi, una joven buscadora asesinada en 2025, resalta la urgencia de una respuesta contundente del Estado. En Chiapas, las cifras de desapariciones han aumentado significativamente, reflejando la creciente inseguridad y la impunidad.
El subcomandante Marcos expresó que las desapariciones son un componente central del sistema, y que la búsqueda debe ser un esfuerzo colectivo. Las madres insistieron en que no solo deben esperar a que les afecte personalmente para actuar.
El 2 de octubre, un día de memoria para el país, se convirtió en un símbolo de lucha, donde los ecos de la historia resonaron en las voces de quienes buscan justicia y verdad. En medio de este dolor, combinan sus esfuerzos con el deseo de no permitir que el recuerdo de sus seres queridos se borre.
