En Guanajuato capital, un total de cerca de 100 árboles están en riesgo de caer, lo que ha llevado a la Dirección de Servicios Públicos Municipales a iniciar labores de tala para prevenir accidentes en la población. Esta medida ha generado inquietud entre los ciudadanos, especialmente tras la reciente tala de un árbol antiguo cercano al quiosco de Marfil, una zona frecuentada por visitantes y residentes que valoran la sombra que estos árboles brindan.
Varios habitantes expresaron su descontento, argumentando que no se justificó la decisión y que el árbol talado no presentaba un diagnóstico claro de enfermedad. “Se solicitó el retiro de muérdago, no la eliminación del árbol”, señaló Karla Martínez, una ciudadana afectada. Su preocupación refleja el sentir de muchos que aprecian el valor ecológico de estos árboles en el entorno urbano.
Omar Rosas Ojeda, director de Servicios Públicos de Guanajuato, aclaró que la tala fue una decisión respaldada por un dictamen de Protección Civil, luego de que una rama se cayera sobre la vialidad. Expresó que este árbol ya había sido catalogado como un riesgo por diversas direcciones, incluyendo Medio Ambiente, debido a plagas y deterioro.
El director detalló que se han identificado hasta 100 árboles potencialmente peligrosos en la ciudad, algunos de los cuales han levantado concreto o están en estado seco. Las revisiones se realizan regularmente, y la tala de árboles se ha llevado a cabo de manera gradual, incluyendo los de la presa de La Olla y Las Acacias, que también han sido retirados por estar más allá de su recuperación.
Las acciones del Gobierno Municipal buscan garantizar la seguridad de los ciudadanos y mantener el bienestar del entorno urbano, mientras que la comunidad continúa debatiendo la necesidad de preservar el patrimonio natural de Guanajuato.
