La profesora Suzy Welch advierte que el antiguo contrato moral entre educación, empleo y estabilidad económica ha perdido su validez. A diferencia de generaciones pasadas, los jóvenes de hoy se enfrentan a un panorama laboral incierto, donde las promesas de seguridad y éxito ya no están garantizadas. Esto ha generado un enfoque más cauteloso entre estudiantes de la Generación Z, quienes contrastan sus realidades actuales con las narrativas optimistas de épocas anteriores.
Welch señala que este escepticismo no se traduce en desinterés, sino en una difícil aceptación de la realidad, afectada por crisis sucesivas. Los jóvenes cuestionan el sentido del trabajo y su impacto en el planeta, llevándolos a replantear qué significa realmente el progreso en un entorno laboral que ha cambiado drásticamente.
La profesora destaca que el modelo tradicional de ascender en las empresas ya no se aplica. Las recientes oleadas de despidos han afectado principalmente a mandos intermedios, reduciendo las oportunidades de crecimiento para los empleados de base, quienes, sin embargo, asumen más responsabilidades. A esto se suma la creciente influencia de la inteligencia artificial, que está transformando muchos puestos de trabajo.
Además, en muchos países, incluido España, el aumento del costo de vida es significativo. Aquí, los precios de la vivienda y los productos esenciales están creciendo más rápido que los salarios, y el 58% de los jóvenes españoles cree que no podrá cubrir sus necesidades básicas.
A esta situación se añade la preocupación por el cambio climático. Muchos miembros de la Generación Z sienten una “ecoansiedad” creciente, convencidos de que las decisiones de generaciones anteriores han llevado a un futuro incierto, si no catastrófico.
Welch sugiere que, en lugar de criticar, los líderes empresariales deberían tratar de entender las raíces de esta actitud. La Generación Z, junto con los millennials, representará un 74% de la fuerza laboral para 2030, según estimaciones de Forrester. Por lo tanto, es crucial abordar sus inquietudes y crear ambientes laborales que ofrezcan verdaderas oportunidades de progreso, facilitando la atracción y retención del talento joven.
