En Talayuela, un pueblo de casi 7.500 habitantes en Cáceres, se han suspendido las clases de árabe que se impartían a más de 200 alumnos desde Marruecos. Esta decisión se deriva del acuerdo entre el Partido Popular (PP) y Vox, que incluye la eliminación del Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), anunciado por el Ministerio de Educación y efectivo desde este curso escolar. Esta reducción no solo afecta el aprendizaje del idioma, sino que impacta la integración social de los estudiantes de origen marroquí, que representan alrededor del 60% en el CEIP Gonzalo Encabo.
La supresión del PLACM fue una exigencia de Vox para apoyar la investidura de María Guardiola como presidenta de Extremadura. La medida se justifica como una oposición a lo que consideran “adoctrinamiento” y busca eliminar lo que consideran injerencia extranjera en el sistema educativo. El Ministerio ha rechazado una solución propuesta que trasladaba las clases a aulas municipales, alegando que el convenio bilateral requiere que los cursos se desarrollen dentro de los centros educativos.
El PLACM ha estado vigente desde 1985, financiado por la Fundación Hassan II, y ha sido implementado en diversas comunidades autónomas. En Talayuela, este programa ha contribuido significativamente a la formación de una comunidad cohesionada, pero el cambio actual genera preocupación entre padres y educadores, que temen la pérdida de una vía importante para la integración cultural de sus hijos. En un contexto más amplio, la eliminación del programa también refleja una tendencia observada en otras regiones de España gobernadas por el PP, donde se han restringido iniciativas similares para estudiantes de otras nacionalidades.
