Más de 130.9 millones de personas habitan México en 2025. Este número, revelado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), pone de manifiesto una desaceleración en el crecimiento demográfico, que impacta la vida cotidiana de los ciudadanos. El país, que había tenido un crecimiento más acelerado, muestra ahora una mediana de edad en aumento, situándose en 32 años, un cambio que puede influir en áreas como la salud y la educación.
Según la Encuesta Intercensal (EIC) 2025, la población en viviendas particulares alcanzó 130.4 millones, mientras que más de 517,000 personas viven en viviendas colectivas. La tasa de crecimiento poblacional anual ha disminuido al 0.7%, en comparación con el 1% registrado entre 2015 y 2020. Este dato puede generar inquietudes sobre el futuro del desarrollo en varias áreas.
Un aspecto significativo del cambio demográfico es que las mujeres representan el 51.9% de la población en viviendas, frente al 48.1% de hombres. También se ha observado una disminución en la tasa de fecundidad, que cayó de 2.1 a 1.9 hijos nacidos vivos por mujer en cinco años, lo que podría tener repercusiones en políticas de asistencia social.
En un contraste notable, el número de viviendas habitadas aumentó de 35.2 millones a 39.7 millones, mostrando una tasa de crecimiento del 2.2% anual. Esta disparidad entre el crecimiento poblacional y el aumento de viviendas puede plantear desafíos para la infraestructura y servicios básicos.
Asimismo, se ha reportado un aumento en la asistencia escolar para los jóvenes menores de 25 años y una disminución del analfabetismo entre mayores de 15 años, que bajó del 4.8% al 3.7%. Esto sugiere un avance en educación y oportunidades, esenciales para el desarrollo del capital humano en el país.
El acceso a internet también se ha incrementado notablemente, elevándose del 53.9% en 2020 al 75.7% en 2025, mientras que la disponibilidad de teléfonos celulares pasó del 88.1% al 94.5%. Este aumento en la conectividad podría ayudar a cerrar brechas de información y facilitar la comunicación.
Estos datos reflejan un cambio significativo en la demografía y la calidad de vida en México, elementos que necesitarán atención y estrategias por parte del Gobierno de México y diversas secretarías para asegurar un desarrollo sostenible y equitativo que beneficie a todos los mexicanos.
