El agua con gas está viviendo un notable auge en España, ahora visible en las barras de bares y en las neveras de hogares. Según estudios recientes, el consumo de este tipo de agua ha crecido un 14,3% en el último año, alcanzando más de 202 millones de litros vendidos. Este crecimiento no solo se observa en la hostelería, sino que ha sido aún más notable en supermercados, donde ha avanzado un 21,4%.
Emilio Ron, un experimentado hostelero en A Coruña, ha señalado una tendencia entre los jóvenes de 18 a 23 años que prefieren el agua carbonatada gracias a su frescura y sabor. Aunque el consumo de agua con gas en España es todavía inferior al de otros países europeos, la demanda está claramente en ascenso, especialmente en un contexto de creciente interés por opciones más saludables entre los consumidores.
A nivel europeo, se estima que más del 35% de los consumidores preferirán el agua con gas al cierre de 2025, manteniendo una tendencia de crecimiento constante. Fortune Business Insights proyecta que el mercado global del agua con gas alcanzará un valor de 47.750 millones de dólares en 2025, con expectativas de un crecimiento continuado en los próximos años.
El cambio en las preferencias de los consumidores, principalmente la búsqueda de opciones que no sean alcohólicas, está impulsando esta tendencia. Un estudio del Ministerio de Sanidad indica que el consumo de alcohol entre jóvenes ha disminuido aproximadamente un 60% en las dos últimas décadas. Este cambio en los hábitos de bebida, asociado a la búsqueda de bebidas más saludables, refleja un cambio cultural en la manera en que se consumen refrescos y otras alternativas.
Mientras el agua con gas va ganando terreno, se señala que su cuota de mercado en comparación con otras bebidas sigue siendo pequeña, con un 10,6% en valor. Sin embargo, la tendencia muestra que cada vez más consumidores están cambiando sus hábitos, apostando por productos que satisfacen su demanda de opciones sin azúcar y sin calorías.
