Una exoperadora del Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4) de Celaya ha denunciado su despido tras ser diagnosticada con ansiedad y depresión, un hecho que preocupa a los trabajadores del área de seguridad del municipio. María Luisa Arredondo González, quien trabajó durante dos años y medio en esta institución, fue notificada el 30 de marzo sobre la no renovación de su contrato, debido a los resultados de su evaluación de control y confianza.
Asegura que durante dicho examen se identificó un daño psicológico relacionado con sus condiciones de salud. Aunque se le otorgó un plazo para presentar documentación médica y continuar su tratamiento, sostiene que no recibió el apoyo prometido por el C4. Ella ha enfrentado experiencias de violencia familiar y acoso laboral, lo que exacerbó su situación emocional. Esta denuncia es relevante en el contexto del apoyo a la salud mental promovido por las autoridades locales.
Según Arredondo, su despido podría estar vinculado a su denuncia de acoso ante el exdirector del C4. Ante la falta de respuesta a sus solicitudes de asesoría en dependencias municipales, tuvo que presentar una querella en Guanajuato, donde solo le ofrecieron el pago de vacaciones pendientes, negando cualquier indemnización. Actualmente, busca que se reconozcan sus derechos laborales.
La exoperadora también ha perdido su acceso a servicios de salud, lo que interrumpió su tratamiento, generando un impacto significativo en su bienestar. Desde el ámbito oficial, el director de la Policía Municipal, Bernardo Rafael Cajero Reyes, comentó que existe un protocolo de atención psicológica para el personal, incluido el C4, y reafirmó que cualquier trabajador puede acercarse para recibir asistencia.
Cajero Reyes añadió que, si el despido se debió a un resultado no aprobado en el examen de control y confianza, su baja sería obligatoria según la normatividad vigente, aunque indicó que apoya la revisión de casos específicos mediante el acercamiento a la Dirección correspondiente.
