La Guardia Civil ha detenido a Carlos García Roldán, conocido como ‘Charly’, el principal responsable de Lujo Casa, la mayor estafa inmobiliaria en las Islas Baleares, esta vez en la casa de su madre en Calella, Barcelona. Tras haber estado en busca y captura durante nueve meses, García Roldán fue hallado escondido en un mueble bajo el fregadero, donde se ocultaba desde que no se presentó a firmar su condena de casi 15 años de cárcel impuesta por la Audiencia Provincial por un fraude que dejó 3,4 millones de euros perdidos a 235 compradores.
Los investigadores sospechaban que se escondía en esta vivienda familiar desde que recibió la notificación de su sentencia en diciembre. Sin embargo, su captura fue complicada, ya que no salía de casa y dependía de sus familiares para realizar compras y salir. La alerta final del jueves llevó a los agentes a solicitar una orden judicial, lo que resultó en su detención y en un inmediato ingreso en prisión para cumplir con la condena que había evitado.
La historia de García Roldán comenzó en 2015 con la fundación de Promociones Lujo Casa Baleares SL, que prometía más de treinta promociones de viviendas en varias localidades, pero solo adquirió terrenos para siete. El escándalo estalló en 2018, y al huir a Colombia, se inició un proceso judicial contra sus socios, quienes finalmente fueron extraditados. En diciembre de 2025, la Audiencia Provincial lo condenó por estafa agravada, pertenencia a grupo criminal, insolvencia punible y blanqueo de capitales.
A pesar de su negativa a las acusaciones, García Roldán fue considerado el cerebro de una operativa que vendía pisos inexistentes, utilizando publicidad engañosa, sin la licencia necesaria y desviando el dinero de los compradores para gastos personales. La estafa dejó a muchos compradores, principalmente jóvenes, sin sus ahorros y enfrentando hipotecas por casas que nunca recibirán. La situación ha generado ansiedad y conflictos legales para los perjudicados, mientras que García Roldán usó el dinero desviado en bienes personales y en el juego.
Este caso se suma a otros similares, como el de una empresaria alemana buscada por realizar estafas con métodos paralelos en la isla, en un contexto donde el boom inmobiliario atrae a compradores sin las precauciones necesarias. La situación continúa siendo un caldo de cultivo para fraudes que prosperan en un mercado poco regulado.
