Durante el verano, los barrios más lujosos de Londres se ven invadidos por una multitud de coches de alta gama, como Ferrari, Lamborghini y McLaren, traídos por sus propietarios que huyen del intenso calor en el Golfo Pérsico. Sin embargo, este fenómeno, conocido como la “temporada de supercoches”, también genera problemas, ya que muchos de estos vehículos se estacionan en áreas prohibidas, acumulando multas que, en su mayoría, quedan sin pagar al regresar sus dueños a Oriente Medio.
Los datos del Ayuntamiento de Westminster revelan la gravedad de este problema. Entre 2018 y 2022, se impusieron más de 13,000 multas a vehículos matriculados en los Emiratos Árabes Unidos, de las cuales solo el 1% fue abonada. En total, las autoridades estiman que los coches extranjeros generan entre 8 y 12 millones de libras en multas anuales que nunca se recuperan. Este incumplimiento normativo es palpable en las zonas alrededor de Harrods, donde se encuentran numerosos coches de lujo, pero escasean los espacios de estacionamiento adecuados.
Un caso reciente menciona un Ferrari Purosangue de 400,000 dólares aparcado frente a Harrods, con una multa visible en su parabrisas. El conductor, al parecer, planeaba pagarla solo antes de marcharse, sin embargo, esto evidencia una falta de responsabilidad entre algunos conductores de supercoches. El transporte de estos vehículos desde Oriente Medio puede costar alrededor de 25,000 libras por trayecto, y muchos transportistas han encontrado multas acumuladas dentro de ellos al regresar al país de origen.
El impacto de esta situación es particularmente evidente en las estadísticas de multas, donde los vehículos con matrícula de Qatar lideran las infracciones, acumulando 2,570 sanciones solo en 2025 en Westminster. Esta cifra representa más que cualquier otro país. A pesar de la distancia, cuatro estados del Golfo concentran el 41% de todas las multas impuestas a vehículos extranjeros en Londres.
Los taxistas londinenses también han comenzado a protestar por la situación, indicando que muchos coches de lujo obstruyen carriles y zonas reservadas. La falta de acción efectiva contra estos infractores se debe en parte a la dificultad para rastrear a los propietarios de vehículos extranjeros una vez que han abandonado el país. Esto complica el proceso de recuperación de deudas, ya que las autoridades británicas carecen de información de contacto de los infractores en muchos casos.
El Ayuntamiento de Westminster asegura que aplica las mismas normas para todos los conductores, pero no aclara por qué no utiliza estrategias como la inmovilización de vehículos reincidentes con mayor frecuencia. Este problema ha sido reconocido durante años, llegando a un punto en que vehículos matriculados en el extranjero son considerados prácticamente “inmunes” a la sanción efectiva por infracciones de tráfico y estacionamiento.
