La reciente publicación del informe de la Organización de las Naciones Unidas advierte que la humanidad ha perdido la oportunidad de evitar que el calentamiento global supere el umbral de 1,5 ºC. Este hallazgo tiene implicaciones significativas en la vida diaria, afectando desde nuestras actividades laborales hasta nuestra privacidad y hábitos de entretenimiento.
Si bien los científicos del IPCC han estado anticipando un escenario de “sobrepaso” temporal, la mala noticia es que volver a los niveles de temperatura seguros requerirá avances tecnológicos y naturales sin precedentes. En este contexto, la Organización Meteorológica Mundial ya había pronosticado una alta probabilidad de que algunos años rompan esa barrera, pero el Acuerdo de París se evalúa mediante promedios a largo plazo, no por eventos aislados exacerbados por fenómenos como El Niño.
Actualmente, el calentamiento provocado por actividades humanas se sitúa en 1,4 ºC. Afirmar que hemos superado el límite sin un contexto adecuado puede ser engañoso. Según la comunidad científica, es poco probable evitar un “overshoot”, lo que significa que las temperaturas promedio a largo plazo podrían sobrepasar los 1,5 ºC antes de volver a descender.
El Global Carbon Budget 2025 revela que se prevén emisiones fósiles récord de 38,1 gigatoneladas de CO₂ en 2025, lo que incrementaría la concentración atmosférica a 425,6 partes por millón, un 53% más que en la era preindustrial. El presupuesto de carbono restante para limitar el calentamiento a 1,5 ºC es escaso, con solo 170 gigatoneladas de CO₂ disponibles, equivalentes a alrededor de cuatro años de emisiones al ritmo actual.
El informe sugiere que, si se mantienen las políticas actuales, la temperatura podría alcanzar los 2,6 ºC, aunque algunos escenarios más optimistas apuntan a 1,8 ºC. Estas cifras son consistentes con evaluaciones anteriores del PNUMA, que estimaban un rango de 2,3 a 2,8 ºC según el cumplimiento de compromisos climáticos.
Para mitigar el impacto del calentamiento, el IPCC plantea que será necesario retirar entre 100 y 1,000 gigatoneladas de CO₂ durante este siglo. Sin embargo, las tecnologías de eliminación de dióxido de carbono necesarias para lograr esto son aún en gran medida incipientes. Además, las soluciones naturales, como reforestar, no serán suficientes por sí solas, ya que los bosques compiten con la agricultura y son vulnerables a fenómenos climáticos extremos.
La noción de que podríamos sobrepasar la temperatura y luego regresar a un estado seguro es simplista. La realidad es que los daños ocasionados por el calentamiento no desaparecen automáticamente al enfriar el planeta. Así, el consenso científico promueve una mitigación radical; cada décima de grado cuenta, ya que un menor pico y una duración más corta del “overshoot” reducirán las consecuencias irreversibles para el planeta.
