El Congreso de Sinaloa suspendió la sesión extraordinaria programada para definir al gobernador interino tras la reciente solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya. Este suceso se produce en un clima de incertidumbre, generando preocupación entre los sinaloenses que buscan estabilidad en el liderazgo estatal, especialmente ante las acusaciones de vínculos con el crimen organizado que enfrenta el mandatario.
La reunión, que estaba prevista para las 11:00 horas, fue adelantada a las 8:00 y luego pospuesta indefinidamente, según reportes de medios locales. La falta de información sobre el nuevo horario y las razones de la suspensión ha generado malestar entre algunos diputados de la oposición, quienes señalaron que fueron notificados sin previo aviso y sin explicaciones claras.
Paola Gárate, legisladora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), expresó su frustración a través de redes sociales, mencionando la falta de comunicación oficial y el caos en la gestión de licencias de Rocha Moya. La tensión se ha visto reflejada en manifestaciones afuera del Palacio de Gobierno, donde ciudadanos exigen la salida definitiva del gobernador. Muchos sienten que estas licencias son una táctica para eludir la responsabilidad, lo que ha provocado un clamor general por la transparencia y la rendición de cuentas.
El Congreso había aprobado previamente la segunda licencia solicitada por Rocha Moya, quien regresó al cargo de manera sorprendente después de 112 días y se retiró de nuevo en medio de críticas. Esto deja un vacío en el liderazgo de Sinaloa, ya que se debe designar un gobernador o gobernadora interina que asegure la gobernabilidad hasta las elecciones de junio de 2027.
Entre los posibles sucesores se encuentran Geraldine Bonilla, actual secretaria general de Gobierno de Sinaloa, y Julio Berdegué, exsecretario de Agricultura federal. Este cambio en la administración busca responder a la necesidad de una dirección que brinda confianza y seguridad a los ciudadanos.
