La Fiscalía General de la República (FGR) ha extraditado a Raúl ‘N’ a Argentina, donde es requerido por su supuesta implicación en delitos graves, incluyendo trata de personas y lavado de dinero. Este caso no solo es un paso importante en la cooperación internacional, sino que también busca ofrecer justicia a las víctimas de una red criminal que operó en México.
La entrega se realizó en el Aeropuerto Internacional de Cancún, donde agentes argentinos trasladaron a Raúl ‘N’ en el marco del Tratado de Extradición entre México y Argentina. Según investigaciones, entre 2010 y 2019, encabezó una organización dedicada a la explotación sexual de mujeres, usando establecimientos disfrazados de bares y cafeterías para llevar a cabo estas actividades ilícitas.
De nacionalidad argentina, Raúl ‘N’ se mudó a México en 2006. A lo largo de su estancia, su perfil se vio vinculado a la plataforma de internet conocida como Zona Divas, que facilitó la explotación de mujeres, muchas de ellas captadas con engaños a través de ofertas de empleo.
La vigilancia y acciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) permitieron congelar cuentas bancarias relacionadas con su organización en 2019. Ese mismo año fue detenido Ignacio Antonio “N”, alias “El Soni”, un presunto líder del grupo delictivo. La FGR ha conseguido penalizar a otros involucrados, como en el caso de Yolimar “C”, sentenciada a 30 años de prisión por crímenes relacionados con la trata.
Raúl ‘N’ fue capturado en 2019 intentando viajar a Belice. Su defensa ha presentado múltiples recursos de amparo para evitar la extradición, pero finalmente se efectuó tras la firma del procedimiento por el ex secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, a pesar de los intentos de detenerlo por razones de salud.
Su entrega a Argentina se produce en un contexto en el que el país sudamericano también ha colaborado significativamente con México, como se evidenció en la reciente expulsión de Fernando Farías Laguna, un excontralmirante buscado por autoridades mexicanas por delitos de huachicol.
Este intercambio de personas acusadas de delitos graves no solo busca castigar a los responsables, sino también enviar un mensaje claro sobre el compromiso de ambos países en la lucha contra el crimen organizado.
