Cataluña ha comenzado a probar un nuevo sistema de vigilancia basado en inteligencia artificial en las carreteras A-2 y AP-7 para detectar conductores que utilicen teléfonos móviles o no usen el cinturón de seguridad. Esta iniciativa del Servei Català de Trànsit tiene como objetivo mejorar la seguridad vial mediante la recolección de datos sobre comportamientos al volante que podrían poner en riesgo la vida de los usuarios.
Entre junio y julio de este año, se han utilizado unidades móviles equipadas con cámaras de alta definición y algoritmos de IA para escanear los vehículos en estas vías de alta circulación. El sistema está diseñado para identificar a los conductores que sostienen el teléfono en la mano o lo tienen sobre el regazo, así como para verificar si los ocupantes llevan el cinturón correctamente abrochado.
Durante la prueba, se registraron más de 8,500 casos de uso de teléfonos móviles al volante y aproximadamente 4,500 de infracciones relacionadas con el cinturón de seguridad. Los datos indican que entre el 3.6 % y el 6.6 % de los conductores podría haber estado utilizando su móvil, mientras que alrededor del 1.3 % al 1.8 % de los ocupantes no usaban el cinturón. La precisión del sistema de detección superó el 70 %, con una tasa de más del 84 % en la identificación del uso del móvil.
Se observó que el uso del teléfono móvil era más común en la A-2, especialmente en la zona periurbana de Cornellà de Llobregat, alcanzando una tasa estimada del 5 %. Las infracciones por el cinturón de seguridad fueron más frecuentes en la AP-7, especialmente durante los fines de semana.
La prueba se realizó en coordinación con otras naciones que están evaluando tecnologías similares. Según las estimaciones, Cataluña ocupa el tercer lugar a nivel internacional en infracciones por uso de teléfonos móviles al conducir, solo superada por Norteamérica y otro país europeo no revelado.
El director del SCT, Ramón Lamiel, ha expresado que la siniestralidad está muy dispersa y que el departamento está comprometido en una estrategia que integre este tipo de monitorización en su próximo Plan de Seguridad Vial 2027-2030. Aunque el sistema es considerado una “herramienta complementaria” a los métodos de control existentes, los datos recopilados podrían ser valiosos para diseñar campañas de seguridad vial específicas y optimizar recursos de control en la red.
El remolque seguirá en fase piloto, pero se anticipa su implementación más extendida en un futuro cercano, que podría transformar la vigilancia de la seguridad en las carreteras catalanas.
