En enero de 1997, Miramax adquirió por 3,15 millones de dólares los derechos para realizar una secuela de ‘Desafío total’, un éxito taquillero de 1990 protagonizado por Arnold Schwarzenegger. A pesar del interés inicial, la producción nunca se llevó a cabo, debido a problemas de desarrollo y cambios en la dirección del proyecto. Finalmente, la historia inspirada en Philip K. Dick se transformó en ‘Minority Report’, dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Cruise, que se estrenó en 2002.
‘Desafío total’, dirigida por Paul Verhoeven, recaudó 261,3 millones de dólares a nivel mundial con un presupuesto de 65 millones. La trama seguía las dudas del protagonista, Douglas Quaid, sobre la naturaleza de su realidad. Gary Goldman, coguionista, compró los derechos de un relato de Dick llamado ‘Informe de la minoría’, dándole la opción de explorarlo como una secuela. Tanto Goldman como Ron Shusett desarrollaron un guion que mostraba conexiones sorprendentes entre ambas historias, sugiriendo la existencia de mutantes con poderes precognitivos.
Con Schwarzenegger y Verhoeven inicialmente involucrados, la secuela prometía abordar temas filosóficos como el libre albedrío y el destino. Sin embargo, tras la quiebra de Carolco Pictures en 1995, los derechos regresaron a los guionistas. Goldman propuso un nuevo enfoque y eliminó toda referencia a ‘Desafío total’. Mientras tanto, Dimension Films pujaba por los derechos de la secuela, superando otras ofertas, incluidos los 500.000 dólares ofrecidos por 20th Century Fox.
El proyecto pasó a Fox sin el peso de ‘Desafío total’, llevando a Tom Cruise a presentar el guion a Spielberg, lo que resultó en la creación de ‘Minority Report’, que tuvo un presupuesto de 80 millones de dólares. Con retrasos en la producción, el filme finalmente recaudó 358,4 millones de dólares.
A pesar de los intentos de desarrollar una auténtica ‘Desafío total 2’, con Schwarzenegger involucrado, los planes se estancaron y el actor finalmente optó por no participar. El reciente interés por el concepto de la previsión de delitos en la vida real ha reavivado las comparaciones con ‘Minority Report’, subrayando cómo las ideas inicialmente ficticias pueden resonar en el presente y poner de relieve cuestiones actuales sobre la privacidad y la tecnología.
