Por primera vez, las tarjetas gráficas con 16 GB de memoria han superado a las de 8 GB en la encuesta de hardware de Steam, convirtiéndose en la opción más común entre los jugadores de PC. Esta tendencia refleja la creciente demanda de recursos de memoria por parte de videojuegos y motores gráficos, lo que impacta directamente la experiencia de juego y pone de manifiesto la necesidad de actualizaciones de hardware en un contexto de escasez de componentes.
La encuesta indica que las GPU con 16 GB alcanzan un 25,90% de los usuarios, frente al 25,32% de las de 8 GB. Aunque la diferencia son solo 0,58 puntos porcentuales, es significativa respecto al año anterior, cuando solo un 6,8% de los jugadores utilizaba tarjetas gráficas con mayor capacidad de VRAM. Esta evolución se debe, en gran parte, al incremento en el uso de trazado de rayos y texturas de mayor calidad, elementos que demandan un mayor ancho de banda.
Además, se observa un cambio similar en los procesadores, donde las configuraciones de ocho núcleos ya representan el 27,85% del mercado, superando a las de seis núcleos. Este aumento se atribuye al éxito de los chips X3D de AMD, diseñados para gaming.
Sin embargo, a pesar del incremento de las tarjetas con 16 GB, el 62,89% de los usuarios aún preserva configuraciones por debajo de este umbral. Los datos también muestran variaciones dependiendo del sistema operativo, siendo los 8 GB de VRAM aún predominantes entre los usuarios de Windows.
En cuanto a modelos específicos, la NVIDIA GeForce RTX 3060 sigue siendo la tarjeta más utilizada, aunque la RTX 5070 se encuentra en ascenso. Por otro lado, la razón por la que muchos jugadores no han optado por las tarjetas con 16 GB se debe a su precio, que se ha incrementado debido a la crisis de memoria RAM. Nvidia ha informado a sus fabricantes sobre posibles aumentos en el costo de sus memorias GDDR6 y GDDR7, y se espera que los precios de las GPUs de AMD también experimenten incrementos en el corto plazo.
Este panorama sugiere que, a medida que los jugadores reconocen la necesidad de más VRAM para mejorar su rendimiento en juegos técnicamente exigentes, la adquisición de hardware adecuado se vuelve cada vez más costosa. Con proyecciones que indican un 2027 complicado para el costo de los componentes, los jugadores podrían verse impulsados a actualizar sus equipos antes de que los precios escalen aún más.
