Un estudio pionero analiza el fenómeno del multilingüismo en dos regiones de España, Galicia y Gibraltar, con el fin de comprender cómo las personas realizan transiciones entre idiomas en su vida diaria. Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) han puesto en marcha el proyecto “BabelBrain”, que busca entender mejor este comportamiento lingüístico tan común, pero aún poco investigado, en un mundo donde conviven múltiples lenguas.
El multilingüismo, definido como la coexistencia de varias lenguas en un territorio, es una realidad en España. Aunque el castellano es la lengua oficial en todo el país, existe una diversidad de idiomas cooficiales y dialectos, particularmente en comunidades como Galicia, donde se habla gallego, y en Gibraltar, donde se utilizan inglés y español. A pesar de la familiaridad que muchos tienen con estos cambios de idioma, los expertos argumentan que el funcionamiento del multilingüismo sigue siendo un área poco explorada.
Para llevar a cabo este análisis, los investigadores han diseñado el estudio en dos fases. La primera incluye la recolección de conversaciones espontáneas y el uso de cuestionarios para documentar cómo se utilizan las lenguas en situaciones cotidianas. Este enfoque también considera a poblaciones rurales que a menudo quedan fuera de otros estudios. La segunda fase involucrará estudios experimentales centrados en el procesamiento de idiomas y cómo diferentes contextos y experiencias afectan este proceso, utilizando técnicas como la pupilometría.
El interés en estos dos lugares se debe a que, a pesar de estar separados por más de setecientos kilómetros, tanto Galicia como Gibraltar comparten características relevantes, como el estado de declive de uno de sus idiomas. Según datos del Instituto Galego de Estatística, el uso exclusivo del castellano ha superado al del gallego entre los residentes de Galicia. En Gibraltar, también hay preocupaciones sobre el “deterioro” del español.
Este estudio tiene el potencial de arrojar luz sobre cómo las personas se adaptan lingüísticamente en un mundo cada vez más interconectado y multicultural. Al comprender mejor estos mecanismos, se pueden desarrollar estrategias más efectivas para promover el multilingüismo y la preservación de las lenguas en riesgo.
