Las grandes empresas tecnológicas están realizando inversiones masivas en infraestructura de centros de datos para satisfacer la creciente demanda de capacidad de cómputo, especialmente en inteligencia artificial. Amazon, Google, Meta y Microsoft han comprometido más de 416.000 millones de dólares en gastos de capital para 2025, un aumento del 66% en comparación con 2024. La inversión de Google alcanzó los 91.500 millones de dólares, Meta invirtió 72.200 millones y Microsoft 118.000 millones. Se espera que en 2026, estas compañías destinen alrededor de 725.000 millones de dólares, lo que superaría el PIB de varias naciones como Suecia o Israel.
A diferencia de sus competidores, Apple ha mantenido una estrategia más conservadora, con un gasto de capital de 12.715 millones de dólares para 2025, una cifra que aunque relevante, se queda corta comparada con las inversiones de otras compañías. Aunque Apple planea aumentar esta cifra a 20.000 millones de dólares en 2026, su proporción en relación a su capitalización de mercado es solo el 0,29%, significativamente inferior a la de Amazon, Microsoft, Alphabet o Meta.
Las decisiones de inversión en estas compañías no son inocentes; están claramente influenciadas por la presión del mercado. Los resultados financieros han generado un efecto contagioso donde la falta de grandes inversiones podría resultar en una penalización por parte de los accionistas. En este contexto, NVIDIA podría ser la principal beneficiaria de las inversiones en IA, a pesar de tener un gasto de capital comparativamente reducido respecto a sus competidores y su propia capitalización de mercado.
A medida que se desarrollan estas dinámicas, Apple ha cultivado una dirección diferente, evidenciada por su colaboración con Google en el desarrollo de un nuevo asistente digital, basado en técnicas de IA avanzadas. Durante la WWDC 2026, Apple presentó “Siri AI”, que incorpora tecnologías de Google para mejorar la personalización y la funcionalidad del asistente. Esta diferencia de enfoque podría marcar el rumbo que Apple tomará en el ecosistema de la inteligencia artificial en el futuro.
