Omar Alcalá, cineasta oriundo de León, Guanajuato, se encuentra en un momento de intensa actividad creativa con cinco largometrajes en diversas etapas de desarrollo. Este esfuerzo no solo refleja su dedicación al cine, sino también una apuesta por fortalecer la industria cinematográfica en su estado natal, aunque reconoce que se requieren más apoyos para llevar a cabo estas producciones.
Entre sus proyectos, destaca “Con el diablo en el hombro”, que ha avanzado considerablemente y recientemente fue inscrita en el programa EFICINE, buscando financiamiento para iniciar su producción. Omar señala que la película ha recorrido importantes festivales, como el de Guadalajara y Feratum, enriqueciendo su propuesta y aumentando las posibilidades de realización.
Además, el cineasta trabaja en “Las flores que portan desgracia”, un filme de estilo neo noir que aspira a convertirse en una coproducción entre México, España y Francia. Por otro lado, “Cuando vuelva a tu lado”, dirigido por Luisa Jáuregui, ha sido seleccionado para recibir asesoramiento en la Incubadora del Festival Internacional de Cine Guanajuato, con el fin de consolidar el proyecto para futuras aplicaciones a becas.
Otra producción en marcha es “Carnal”, una sátira ambientada en el mundo del fútbol, con la intención de filmar en Salamanca a finales de este año o en enero próximo. Este proyecto ya cuenta con el apoyo de dependencias locales, lo que indica un interés creciente en el cine de la región.
Uno de los proyectos más intrigantes es “El Ojos de Agua contra los zombis”, que rinde homenaje al cine de luchadores de los años 50. Este filme busca capturar la esencia de aquellos clásicos y es el resultado de la iniciativa del director Fello Aguilar, quien decidió crear un personaje original para evitar las complicaciones económicas de utilizar figuras consagradas como El Santo.
A pesar de los avances, Alcalá expresa que los apoyos institucionales, aunque han comenzado a reactivarse, aún son insuficientes para las necesidades actuales. Resalta que Guanajuato ha dejado de ser un lugar centrado únicamente en cortometrajes, albergando a muchos realizadores que requieren presupuestos más altos.
El cineasta también menciona que los tiempos de respuesta para los apoyos son un obstáculo significativo, ya que los costos pueden cambiar antes de recibir confirmación. Sin embargo, mantiene una perspectiva positiva sobre el futuro, sosteniendo que esta situación no es exclusiva de México y es un reto común en la industria global.
Con varios proyectos en desarrollo y una visión optimista hacia futuros apoyos, Omar Alcalá espera que Guanajuato continúe su evolución como un semillero de narrativas cinematográficas que encuentren su lugar en la pantalla grande.
