En el municipio de Celaya, la administración municipal ha decidido tomar medidas firmes contra el grafiti ilegal. El presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, anunció que a partir de ahora, los jóvenes y adolescentes sorprendidos pintando bardas sin la debida autorización deberán enfrentar no solo una multa económica, sino que también estarán obligados a reparar las superficies que vandalizaron con materiales que ellos mismos proporcionarán.
El alcalde indicó que, a pesar de los esfuerzos realizados para mejorar la imagen urbana, el grafiti sigue siendo un problema notable, especialmente en el Centro Histórico. Por ello, el gobierno aplicará una política de “cero tolerancia” para afrontar esta práctica. Ramírez Sánchez explicó que se han realizado modificaciones a los reglamentos y que los infractores no solo deberán pagar la multa, sino que también tendrán que restaurar los lugares afectados.
Destacó que la mayoría de los involucrados en este tipo de conductas son adolescentes, lo que llevó a hacer un llamado a los padres de familia para que supervisen las actividades de sus hijos y eviten que se vean involucrados en actos de vandalismo. “Querer a los hijos es ver qué hacen”, enfatizó.
El presidente municipal también informó sobre las recientes detenciones de menores por pintas ilegales, y confirmó que además de las sanciones económicas, los jóvenes deberán cumplir con trabajo social, que consiste en restaurar las bardas afectadas. “Les vamos a exigir trabajo social. Ellos ponen el material y limpian, aparte de la multa”, añadió Ramírez Sánchez.
Por último, el alcalde subrayó que el municipio está comprometido en diferenciar entre el vandalismo y la expresión artística. A través de programas específicos, se apoya a los jóvenes talentosos en el arte urbano, brindándoles oportunidades para crear murales en bardas autorizadas y, en ocasiones, ofreciendo pintura y apoyo económico para fomentar su desarrollo artístico.
