Recientemente, la Policía Foral de Navarra ha recuperado varios objetos robados de la Ermita de Nuestra Señora del Cortijo en La Rioja, incluyendo un cuadro del siglo XVIII y un misal antiguo. Este hallazgo se produce ocho meses después de un robo perpetrado en un lugar sin vigilancia, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad del patrimonio religioso en áreas rurales. La recuperación de estos objetos importantes, que estaban ocultos en una vivienda ocupada en Valdorba, plantea preguntas sobre la seguridad de los templos y la protección de su patrimonio.
El robo original ocurrió el 31 de octubre de 2025 y se llevaron piezas valoradas entre 10.000 y 12.000 euros, además del cáliz de plata que aún sigue desaparecido. La investigación, llevada a cabo por la Guardia Civil, se ha enfrentado a la dificultad de rastrear estos delitos, ya que el arte sacro en ermitas aisladas es a menudo considerado un blanco fácil. Esta situación es parte de un problema más amplio que afecta a la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, donde robos vinculados a un histórico ladrón conocido como Erik el Belga han puesto en alerta a las autoridades.
En esta ocasión, los agentes encontraron no solo los objetos religiosos, sino también otros elementos como un reloj de pared, lo que sugiere un patrón de acumulación descontrolada. La falta de un inventario sistemático del patrimonio eclesiástico complica la recuperación de piezas robadas, las cuales suelen reaparecer de manera fortuita o en mercados negros.
La Diócesis ha resaltado la importancia de la colaboración entre fuerzas de seguridad, anticuarios y expertos en patrimonio para proteger estas obras. Mientras tanto, el rescate de los objetos principales continúa, dejando la pregunta en el aire sobre el futuro del cáliz de plata y la imagen del Niño Jesús aún desaparecidos.
