En las playas de China, especialmente en Qingdao, ha resurgido el uso de los ‘facekinis’, una prenda que cubre todo el rostro para proteger la piel de los rayos ultravioleta. Su popularidad ha crecido notablemente en años recientes, a la par con las altas temperaturas. Mientras tanto, en Europa, la cultura de protegerse del sol con este tipo de vestimenta aún genera sorpresa entre los bañistas, aunque se están comenzando a observar cambios en el comportamiento de la población frente a la exposición solar.
A diferencia de Occidente, donde el bronceado se asocia con un ideal estético, en muchas culturas asiáticas, como la china y la japonesa, una piel clara sigue siendo valorada positivamente. La exposición al sol es vista, en algunos casos, como un desafío a las normas culturales establecidas. Este fenómeno ha sido estudiado por académicos como Vincent Coëffé, quien señala que el bronceado no es universalmente deseado y en algunas culturas, en vez de ser un signo de belleza, se considera inaceptable.
A medida que el bronceado se convierte en una práctica más generalizada, la necesidad de proteger la piel también crece, especialmente en España, donde no es común ver ‘facekinis’. Sin embargo, han comenzado a aparecer comportamientos que indican una mayor conciencia sobre los riesgos de la exposición solar. La población está adoptando hábitos como el uso de ropa de manga larga, paraguas y productos con protección solar en momentos de mayor intensidad solar.
Una notable cantidad de españoles ahora utiliza sombrillas o ropa protectora al salir a la calle en las horas de más calor. Este cambio de prácticas podría ser indicativo de una creciente concienciación sobre los peligros del sol, respaldado por información de expertos que advierten sobre el riesgo de cáncer de piel y otras molestias asociadas a la exposición sin protección.
Aunque es evidente que la relación con el sol está evolucionando, muchos aún no asocian adecuadamente la importancia de utilizar protector solar. Un estudio reciente indica que a pesar de que el 85% de los españoles está preocupado por los efectos del sol en su piel, solo un 33% afirma usar protector solar habitualmente. A esto se suma la influencia de las redes sociales, donde tanto profesionales como influencers comparten información variada sobre el cuidado de la piel, lo que puede contribuir tanto a la desinformación como a un mayor entendimiento del tema.
El debate sobre la exposición solar y sus efectos en la salud es un tema a seguir vigilando, dado que la percepción sobre la piel bronceada y su protección continúa cambiando en diferentes culturas.
