En la zona de Marfil, Guanajuato Capital, la reciente implementación de un nuevo sistema de semáforos ha causado una profunda frustración entre los residentes. Este cambio ha transformado lo que antes era un trayecto fluido en una experiencia de congestión vehicular constante, afectando tanto la vida diaria de los ciudadanos como el flujo turístico y comercial en la región.
La indignación ha llevado a los habitantes a manifestar su descontento a través de una iniciativa en línea. En solo unas horas, más de 1,200 personas firmaron una petición en Change.org, donde destacan la percepción de que la administración municipal, encabezada por la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez, ha mostrado incapacidad al implementar un proyecto que no responde a las necesidades reales de la comunidad.
Los ciudadanos describen sus experiencias cotidianas, señalando que trayectos que solían demorar diez minutos ahora requieren más de media hora. Ante este escenario, muchos padres de familia han llegado tarde a sus compromisos, algo que antes no sucedía. En este contexto, la dificultad para circular por Marfil se ha convertido en un problema de calidad de vida, generando preocupación por la seguridad de conductores y peatones.
La desorganización en la sincronización de los semáforos ha incrementado el riesgo de accidentes, mientras que su ineficiencia contribuye a un embotellamiento crónico. Ante la falta de respuestas por parte de las autoridades, los ciudadanos exigen una revisión profunda del sistema de semaforización basado en datos reales sobre el flujo vehicular.
Este reclamo de justicia y atención se ha intensificado tras la decisión del Gobierno Municipal de apagar estos semáforos durante el Festival Internacional Cervantino, lo cual evidenció aún más la disparidad de trato entre las autoridades y la ciudadanía. Mientras los funcionarios pasaban rápidamente hacia el evento, los residentes continúan soportando el caos generado por los semáforos encendidos en su día a día.
A la fecha, el municipio ha justificado su decisión, alegando que los semáforos están en una etapa de ajuste y sincronización, pero la comunidad demanda un cambio real y efectivo para mejorar la movilidad en la zona de Marfil. La voluntad de los ciudadanos por participar en la solución es clara, y su llamado a la acción resuena en cada rincón de Guanajuato, reflejando su deseo por un futuro que priorice sus necesidades en el ámbito vial y urbano.
