El reciente “Henley Private Wealth Migration Report 2026” revela que Singapur es el destino más atractivo para millonarios, gracias a su estabilidad política y un marco fiscal favorable. Con una puntuación de 79,5 sobre 100, el informe destaca su capacidad para atraer patrimonio en Asia. Nueva Zelanda, en segundo lugar con 75,8, se beneficia de un entorno legal estable y un programa de visas dirigido a inversores. En tercer lugar, las Islas Caimán se posicionan como un paraíso fiscal con una puntuación de 74,3, lo que las convierte en un destino preferido para la estructuración de riqueza.
El informe evalúa 16 países que superan los 70 puntos, con varios europeos como Italia, Chipre y Suiza incluidos. Italia, en particular, implementa un sistema fiscal atractivo para nuevos residentes, lo que la convierte en un caso de éxito. Sin embargo, naciones como Alemania, Francia y el Reino Unido enfrentan desafíos debido a impuestos y cambios en políticas fiscales que podrían afectar su competitividad.
Estados Unidos, a pesar de ser un gran generador de riqueza, no se considera un buen lugar para mantenerla. La tributación basada en la ciudadanía y la complejidad fiscal incentivan a muchas fortunas a buscar residencias en Europa o América Latina, lo que puede reflejar la salud de la política económica de un país.
Este informe no solo proporciona datos sobre destinos preferidos, sino que también sugiere que el éxodo de millonarios puede ser un indicador de problemas económicos. Al buscar diversificar sus riesgos, estas altas fortunas pueden despojarse del apego a su país de origen, lo que a largo plazo puede implicar riesgos asociados a la dependencia de múltiples sistemas regulatorios. Además, el destino ideal no solo debe tener ventajas fiscales, sino también un sólido sistema social que garantice bienestar a sus habitantes.
