La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha detectado irregularidades en las obras realizadas en Playa Las Cocinas, en Punta de Mita, Nayarit, específicamente en el complejo Montage, ubicado en la zona federal marítimo terrestre. Esta acción implica una revisión del título de concesión, que servirá para determinar el impacto de las obras en el entorno natural y el acceso de los ciudadanos a la playa.
Este conflicto ambiental ha sido motivado por denuncias ciudadanas sobre las intervenciones en el litoral, que han incluido el uso de maquinaria pesada y la modificación del paisaje costero. Autoridades de Semarnat, así como de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Fiscalía General de la República (FGR), han documentado posibles incumplimientos con las condiciones de la concesión que solo permiten medidas de protección sin intervención constructiva.
Las inspecciones demuestran que las obras realizadas exceden lo permitido, afectando la dinámica natural de la playa, un recurso invaluable para la comunidad. Las quejas sobre el uso de la zona federal marítimo terrestre, junto con los posibles daños a la vegetación costera, han generado preocupación entre los residentes y grupos ambientales.
Desde 2025, la empresa responsable ha intentado justificar sus acciones alegando erosión costera y la necesidad de proteger la línea de costa, pero la Semarnat ha considerado que no existe una emergencia que justifique estas obras sin la debida autorización.
La situación ha generado tensiones en la comunidad. Habitantes y grupos ciudadanos han estado vigilantes ante posibles afectaciones a su entorno y al acceso público a la playa. Un comité local ha documentado estas prácticas, no considerando que se trate de simplemente “mantenimiento”, sino de alteraciones significativas en la orilla.
Agradeciendo la colaboración de las autoridades, Semarnat ha organizado reuniones con los involucrados para establecer un plan que contemple la restauración del área afectada. Un seguimiento a esta situación incluirá una visita técnica en junio, donde se evaluará el estado actual de la playa y se definirán las acciones necesarias.
El diálogo y la vigilancia comunitaria son esenciales en este proceso. Los habitantes, preocupados por el impacto de las decisiones administrativas sobre su hogar, continúan abogando por una gestión responsable que garantice la protección de sus recursos naturales y el acceso a sus espacios públicos.
